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martes, 19 de mayo de 2015

Receta básica de croquetas. Croquetas paso a paso


   Hace unos días alguien me preguntó si no tenía una receta de croquetas en el blog. Y la verdad es que hasta ahora no me había ni siquiera planteado publicarla. Las razones son varias. Por un lado, no son el tipo de platos que suelo preparar: llevan más preparación, no me gustan mucho los fritos... por otro lado, no era algo que me saliera especialmente bien. 

   A veces la bechamel me salía a la primera, pero otras veces, sobretodo como tuviera prisa o quisiera que saliera especialmente bien, no había manera. Además las croquetas de mi madre, de mi abuela, o de la abuela del pinche son insuperables... ¿para qué hacerles competencia? 

   Pero para los cursos de cocina he tenido que hacer bastantes pruebas y experimentos y al final, además de cogerles el truco, he dado con la receta que para mi, siempre sale bien. Ahora siempre las preparo respetando las cantidades, (antes era a ojo) y siempre me salen perfectas. Y en los cursos han salido también siempre a la primera: así que tenía que compartirlo con vosotros... 

   El primer truco es no escatimar con aceite y/o mantequilla. Fromará una masa con la harina que además de dar más sabor, hará que no salgan grumos después. Segundo truco, ir añadiendo la leche poco a poco, por tandas, esperando a que la harina absorva la tanda anterior antes de añadir más. 

   Sobre los rellenos, por supuesto, el único límite es la imaginación. Desde restos como pollo asado, carne de cocido, verduras, etc. a clásicos como jamón york, queso y huevo, o jamón, pollo, atún, espinacas, bacalao, chipirones... la verdad es que no sabría quedarme con unas. Si el relleno que le pongamos tiene más líquido o lleva queso, trataremos de que la bechamel sea más sólida y consistente, para que sea más fácil formar las croquetas después. 

   A parte de eso, práctica, para lograr una masa suficientemente firme pero jugosa, y que no se deshaga al freir. Mejor empezar a practicar pasándonos de secas, que desesperar por no poder freir las croquetas. Un truco, cuando más fría la bechamel, más fácil resultará. 

   ¿Y vosotros? ¿Tenéis algun truco para que las croquetas salgan perfectas? ¿Y cuales son vuestras favoritas? 

miércoles, 29 de abril de 2015

Mermelada de tomate


   En casa no somos muy de mermeladas. Si por mermelada nos referimos a las tradicionales que se toman en tostadas en todas las casas: melocotón, fresa, ciruela... 

   Lo que si nos gustan son las mermeladas extrañas, por ejemplo de verduras, para acompañar normalmente a una tabla de quesos, o carne de pato... las probamos todas: calabaza, higos, berenjena... y si llevan algún extra, como mostaza, aún mejor. Pero la verdad es que cada bote nos dura meses abierto, comemos muy poquito. 

   Pero con la mermelada de tomate es otra cosa. Nos encanta. Siempre que vamos a España nos traemos unos botes, ya que aquí no la encontramos. Nos encanta para desayunar con una tostada de semillas y queso crema. 

   Así que ahora que los tomates empiezan a saber poco a poco a lo que deberían saber, y los precios van bajando (y aprovechando que nos hemos quedado sin reservas de mermelada...), no hay mejor escusa para hacerla en casa. A mi me gusta con menos azúcar que la proporción habitual en las mermeladas clásicas. Aquí indico un tercio del peso del tomate, pero podríamos incluso ponerle menos cantidad. O más, ¡depende del gusto de vuestra casa! Probadlo y me contáis. 

   Esta mermelada está buenísima para acompañar a cualquier tipo de queso, como el crema de untar, o unas tostas de queso de cabra ligeramente derretidas en el horno. Para chuparse los dedos...


jueves, 12 de junio de 2014

Masa de strudel, receta austriaca


   El strudel, el rey de la cocina austriaca. El strudel de manzana, uno de sus platos más internacionales. Pero el strudel es mucho más: se prepara dulce o salado, con cualquier relleno, de primero o de postre. Gigante, como les gusta hacerlos aquí. O pequeño, más manejable. 

   De verduras, de carne (pequeñito, para cortarlo en rodajas y ponerlo en la sopa), de patata, de manzana, de requesón, de frutos rojos... lo que queramos.

   ¿Y la masa? Pues aunque podemos usar hojaldre o pasta filo para facilitarnos la labor, la verdad es que preparar masa de strudel en casa es fácil y divertido. Espero que con las imágenes en movimiento que hemos preparado, no quede ninguna duda y os animéis a probar. 

   Hace unos meses hice un curso de strudel. Perfecto para aprender todas las posibilidades que ofrece, y para perder el miedo a prepararlo casero. Es todo cuestión de practicar un poco y jugar. Es una masa facilísima de trabajar, y además muy barata (agua, harina, aceite) así que perfecto para practicar sin miedo...

  ¿Vamos a ello?

martes, 17 de diciembre de 2013

Granola o muesli crujiente hecho en casa


   Hace mucho tiempo vi la receta de Granola casera en el blog de Sweet Honey Bunny. Descubrí que el "muesli crujiente en bolitas" como le llamaba yo, tenía nombre. Y que se podía hacer en casa. Y que era fácil. Y que tenía una pinta tremenda. Y que tenía que hacerlo sí o sí.

   Poco a poco fui viendo otras recetas, como la de Desayuno de Domingo. Pero tres años después y yo seguía sin hacer granola... hasta ahora. Gran error haber esperado tanto. Nos ha encantado y estamos totalmente enganchados. 

   Se pueden añadir los frutos secos que más nos gusten, chocolate, fruta seca (manzana, pasas, plátano, arándanos...) y está buenísimo. Con leche, con yogurt y mermelada... La única pega: es muy consistente (anti dieta total) y totalmente adictivo...


   Además es estupendo para regalar: un bote bonito y una etiqueta "hecho en casa" y listo para sorprender.

   Os dejo mi versión, muy similar a la de Desayuno de Domingo. Para las medidas he usado un vaso mediano, y muchas de ellas han sido a ojo. No es importante las cantidades de cada ingrediente: usad lo que más os guste, lo que tengáis en casa... simplemente cambiará un poco el sabor.

lunes, 14 de octubre de 2013

Como hacer cakepops o bizcobolas paso a paso


   Seguimos con las ideas para Halloween. Hoy os invito a que os animéis a hacer bizcobolas o cakepops (en inglés). 

   Ya había hecho bizcobolas un par de veces antes y tengo que confesar que me encantan. Se trata de bolas de bizcocho jugoso (ya que va mezclado con queso crema), envueltas en chocolate, pinchadas en un palito a modo de chupachups. 

   Son bonitas, están riquísimas... son un poco engorrosas de preparar, pero a la vez es muy divertido. No las había publicado hasta ahora en el blog, porque ya hay tutoriales en Internet que lo explican estupendamente (Morgana, Objetivo Cupcake Perfecto...) y tampoco me quedaban muy perfectas. 

   Pero esta vez me he animado a hacer cakepops de Halloween, y creo que son una opción muy divertida para esta fiesta, y no quería dejar de mostrároslo. Para no enrollarme mucho, os lo voy a contar en varios post: Hoy vamos a ver un resumen de cómo hago yo los cakepops, y el próximo día os propondré alguna sugerencia para Halloween. 

   Aquí no pretendo más que contar mi experiencia y cómo me he apañanado yo, por si a alguien le sirve de ayuda. Ni máquinas especiales, ni utensilios ni cosas raras, ¿Os animáis a probar? 

martes, 6 de noviembre de 2012

Truco para llevar la pasta en tupper. Salsa de tomate y ricotta


   Si desde hace unos años llevar el tupper de comida al trabajo "está de moda", con los tiempos que corren es casi un imprescindible. Y la pasta es un plato de lo más socorrido, además de barato. No todos los días apetece prepararse la comida para el día siguiente, se acaban las ideas, no hay tiempo...

   Pero llevar la pasta en tupper tiene un problema. Lo que preparas por la noche con muy buena pinta, al día siguiente es un plato pegoteado y reseco. Por eso os quiero contar mi truco. Hace unos meses lo escribí en Twitter y gustó mucho, así que pensé que a alguien más le podía servir si lo publicaba en el blog.

   No es que la pasta quede como recién hecha, para eso no hay truco. Pero (que me perdonen los puristas) es un apaño bastante bueno y nos permite comer un plato de pasta más que decente en la oficina.

   Y de paso, os enseño una salsa muy socorrida y muy rica. La base, tomate y ricotta. Le podemos poner un poco de pollo, cebolla pochada... y estará más rico aún, pero para unas prisas salsa de tomate y un par de cucharadas de ricotta, una pizca de pimienta, ¡y marchando!

martes, 26 de junio de 2012

Fresquito inmediato: agua de menta y limón


   Hoy no toca receta. Toca un truco o una idea. Porque tengo calor. Y porque ayer fui al mercado y compré menta para una receta y la tendera me dio tres manojos porque se le estaban poniendo pochos. 

   Y uno: aquí no se tira nada. Y dos: me acordé de este truco para que el agua sea mucho más refrescante...

   ¿Limonada? no, no lleva azúcar. Aunque podemos echarle un poco y tendríamos un refresco casero estupendo. Pero la idea de hoy es darle un toque especial al agua para que sea más especial, refresque más... ¡y cero calorías!

   En la botella o jarra de agua, ponemos una ramita de menta y un chorrito de limón. Lo justo para que no sea ácido sino refrescante. ¡Fresquito inmediato!

   Ideal para tener listo en cualquier momento en la nevera, para sacar a la hora de la comida, para beber mientras escribes este post...

   Y cuando se acaba, se vuelve a rellenar con agua (y limón o sin limón) y la menta se mantiene fresca y soltando su aroma para más de una vez.

   Como hemos dicho, también se puede añadir más limón y un par de cucharas de azúcar y tendremos una limonada casera muy sana, con un toque de menta. Con mucho hielo... puro vicio. Pero para comer a mi no me gustan las bebidas dulces. Y de esta manera queda agua con un sabor muy rico y refrescante. 


   Pronto habrá más recetas, pero mientras tanto... ¡Disfrutad del verano!


  

martes, 29 de noviembre de 2011

Como cerrar botes de conserva: chutney de calabaza


   Como os decía en el post del chutney de calabaza, éste se conserva estupendamente unos meses si lo embotamos correctamente. 

   Mis abuelos embotaban mermelada, melocotón en almíbar, pimientos, salsa de tomate... y ahora en mi casa se sigue utilizando el mismo método de toda la vida: casi nunca falla, es raro que un bote se eche a perder, así que os voy a dar las pautas que usamos nosotros, aunque ya sabéis, en cada casa se hace de una manera.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Chutney de calabaza


   Hace tiempo que de vez en cuando preparo chutney de mango. Lo suelo hacer en bastante cantidad y lo congelo o envaso para poder disponer de él para acompañar una carne, o preparar un coronation chicken. Sabía que se pueden hacer un montón de versiones de chutney: pimiento, tomate... y siempre van quedando en pendientes y no termino de hacerlos.

   Pero hace poco comiendo con unas amigas nos sirvieron acompañando a un jamón asado una especie de chutney de calabaza que me encantó. Así que me puse a buscar una receta para hacerlo en casa, con alguna de las calabazas que había comprado para Halloween. Y desde luego ha sido todo un descubrimiento.

   Da un poco de trabajo, sobretodo por picar la calabaza y todos los ingredientes, pero el resultado merece mucho la pena. Igual 1kg de calabaza es demasiado, pensaba que se reduciría bastante y casi no lo hace. Pero la verdad es que una vez que te metes en faena cuesta casi lo mismo, y así tenemos chutney siempre que queramos.

   El chutney es una especie de mermelada agridulce que combina genial con carnes (sobretodo de cerdo) y pescados. Este que hemos hecho hoy con calabaza tiene un sabor dulce y ácido con un toque picante que nos ha encantado Es una guarnición diferente, que también podemos utilizar para tostas, con un poco de queso por ejemplo. Cuando vaya encontrándole usos ya os iré contando, de momento os dejo con la elaboración, y pronto os contaré como lo hemos estrenado, os va a gustar.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Ramos de flores de embutido


   Hoy más que una receta os traigo una idea para decorar la mesa cuando tengáis invitados, ¡que además se come!

   Se puede poner en la mesa como decoración, a la hora del aperitivo, en una mesa tipo buffet donde se sirva cada uno... la idea la vi en un bar de Madrid, en la zona de Prosperidad, pero no recuerdo el nombre. Pero fue verla y saber que uno de estos ramos decoraría pronto mi mesa, en la próxima merienda. Yo le añadí además unos palitos de queso, para dar un toque aún más vistoso al ramo. Y creo que quedan preciosos.


   Tan sólo hacen falta unos palitos de pan y embutido de lonchas grandes pero finitas. Yo he utilizado salami y chorizo de Pamplona. No son mis embutidos favoritos, y con la familia de La Rioja sentada a la mesa, se echaba de menos unas rodajas de chorizo del pueblo. Pero la idea gustó mucho. Y al final del día no quedó ni una flor, todo hay que decirlo.


viernes, 3 de junio de 2011

Sopa fría de yogurt y melón con brochetas de gambas de Lazy Blog


   Nuestro amigo Paco, de Lazy Blog está organizando de nuevo un concurso de recetas. Con lo que me gusta a mi participar en todos los concursos que puedo, y no me da tiempo a nada... Esta vez Paco nos invita, con motivo de su cuarto aniversario, a versionar una de sus recetas y darle nuestro toque personal.

   Que difícil elegir entre todas las fantásticas recetas que tienes, Paco, cómo te gusta ponérnoslo difícil... 

   Al final me he decidido por la sopa cremosa de melón. ¿Porqué? Pues porque me encantan las sopas frías para verano (y las calientes para invierno, claro), y porque se prepara en un momento (y eso me ha venido genial) y porque me apetecía probarla, y se me ocurrió la idea de presentarlo en la misma cáscara del melón, como hago con el granizado de melón hierbabuena

   El resultado nos ha gustado mucho. Tal vez sea un poco empalagosa para tomar todo un cuenco, para aquellos que no seáis tan fanáticos de la cuchara como yo, pero me ha parecido fantástica para servir en vasitos de chupito y comenzar con un rico aperitivo una divertida comida de verano.

lunes, 4 de abril de 2011

Falso risotto de quinoa con salmón


   La receta de hoy ha sido todo un descubrimiento. La idea me la dio mi amiga Itxaso, aunque la receta no vino con muchos detalles. "Pues sí, lo haces y luego con un poco de leche...". Así que he improvisado. No sabía si el plato terminaría en la basura, pero el resultado ha sido buenísimo. 

   Evidentemente no se parece mucho a un risotto, pero queda cremoso y la idea es parecida... llamémosle falso risotto y que nadie se tire de los pelos...

   La quinoa es algo así como un superalimento. Es un pseudocereal (ya que no es un cereal propiamente) con una cantidad enorme de aminoácidos y de muy fácil digestión. Además tiene muy pocos carbohidratos, muchas vitaminas y minerales, y no tiene gluten. ¿Se puede pedir más? Ah, si, que esté rica.  Yo la probé en ensalada, como si fuera un tabouléh para I Love Tapas, y no sabía muy bien en que otros platos usarla. Tiene un sabor especial y una textura también distinta, que merece mucho la pena probar. En casa ya se ha adueñado de un huequito en nuestra dieta.


   Me ha gustado mucho este falso risotto con salmón, os animo a que lo probéis y me deis vuestra opinión. 

Ingredientes (para 2 personas):
   - 1 vaso de quinoa
   - 1 lomo de salmón, como una ración pequeña
   - 1/2 cebolla
   - 5 tomatitos cherrys (o tomate normal)
   - 1/2 vaso de vino blanco
   - 1/2 vaso de leche
   - Queso brie o camembert
   - Sal, aceite de oliva, pimienta

Elaboración:
   El primer paso es elaborar la quinoa. Hay que lavarla muy bien antes de cocinarla en agua fría, para eliminar todo el polvillo exterior. Una vez lavada y escurrida, la ponemos en una cazuela y la calentamos unos minutos, para que se evapore el agua y se tueste ligeramente. Cuando empiece a desprender un aroma a tostado, le damos unas vueltas más y añadimos algo menos de 3 vasos de agua. La proporción normal es de 1 de quinoa y 3 de agua, pero en este caso luego le añadiremos más liquido.

   Añadimos un poco de sal y cocemos a fuego medio unos 15-20 minutos, hasta que se absorba todo el agua. Una vez cocida, la quinoa se vuelve transparente.

   De mientras, picamos la cebolla en trozos pequeños y la ponemos a pochar en una sartén con un chorrito de aceite. Una vez bien blanda, añadimos el salmón en tacos de unos 2cm y el tomate muy picado. Salpimentamos y salteamos durante unos minutos.

   Cuando esté hecho el salmón y cocida la quinoa, añadimos el vino a la sartén. Enseguida incorporamos la quinoa y removemos bien. Seguimos cocinando unos minutos a fuego algo fuerte hasta que se absorba y reduzca todo el líquido. 

   Retiramos del fuego y añadimos la leche, removiendo hasta que se mezcle bien. 

   Servimos bien caliente y colocamos unas rodajas de queso brie sobre cada plato. La mezcla del queso derretido con la quinoa y el salmón es espectacular. 


lunes, 28 de marzo de 2011

Bacalao Dourado o Bacalhau à Brás



   En mi última visita a Bilbao me traje una pequeña remesa de Bacalao. Hasta ahora no me había animado mucho a prepararlo en casa, pero a partir de ahora cada vez que venga visita de España, encargo bacalao. Como echo de menos el pescado aquí en Viena...

   Esta receta tenía muchas ganas de hacer esta receta típica portuguesa. La probé una vez. No tengo ni la más remota idea de dónde, pero me quedé con el nombre. Bacalao dourado, o dorado, es por el bonito color del plato... pero no sabía ni que llevaba. 

   Así que cuando tenía unas estupendas migas desaladas, me puse a buscar la receta. La encontré en algunos blogs, pero me quedé con la receta de Mercado Calabajío. Sus recetas, además de perfectamente explicadas paso a paso, son éxito asegurado... Allí he descubierto el otro nombre de la receta, en portugués Bacalhau à Brás. Parece ser que este era el nombre de un mesonero de Lisboa que puso de moda este delicioso plato. 

   El resultado, riquísimo. Y se hace con 4 ingredientes. Aunque al leer la receta puede parecer un poco elaborado, todos los pasos son muy sencillos, y merece muchísimo la pena.


Ingredientes:
   - 250g de bacalao salado. Yo usé unas buenas migas
   - 2 patatas
   - 2 huevos grandes
   - 1/2 cebolla
   - 2 dientes de ajo
   - Sal, aceite de oliva virgen extra

Preparación:
   Lo primero que tenemos que hacer es desalar el bacalao. Para ello, lo ponemos en agua fría en remojo unas 24-36 horas. Durante este tiempo deberemos cambiarle el agua unas tres horas, y conservar siempre en la nevera. El tiempo dependerá del grosor de las piezas. Yo tenía unas migas grandes, así que lo tuve algo menos de 24 horas y quedaron perfectas.

   A la hora de preparar el plato, lo primero es freír las patatas, muy finitas, tipo patatas paja. Para ello, las pelamos y lavamos, y las cortamos lo más finitas que podamos. Si tenemos una mandolina, perfecto. Si no, yo lo hice con paciencia y un cuchillo bien afilado... no se tarda tanto. Ahora es donde viene el truco: para que no se peguen, las ponemos unos minutos en un cuenco con agua fría antes de freírlas. Así perderán el almidón y no se pegarán nada.

   En abundante aceite muy caliente, freímos las patatas muy bien secas en un papel de cocina, en tandas para que no se amontonen mucho, hasta que estén doradas. Las colocamos sobre otro papel de cocina para que suelten el aceite sobrante y reservamos.


   Mientras vamos friendo las patatas, cocinamos al vapor unos minutos el bacalao, para poder desmigarlo cómodamente. En una vaporera es lo más cómodo. Si no tenemos, en una sartén con un mínimo de agua y con tapa, lo haremos perfectamente. Un par de minutos es suficiente. Después, lo dejamos templar y lo desmigamos.

   En una sartén grande, en la que luego pondremos todos los ingredientes, ponemos a pochar la cebolla muy picada. En la misma sartén, ponemos un diente de ajo entero con piel pero golpeado, que luego retiraremos. Aparte, en un mortero, majamos el otro diente de ajo y le añadimos un dedo de agua. 

   Cuando la cebolla esté muy blanda y ligeramente dorada, retiramos el ajo y añadimos las migas de bacalao. Cocinamos un par de minutos, y añadimos el ajo que teníamos majado con el agua. Removemos hasta que se evapore el agua, y entonces añadimos las patatas.

   Cocinamos todo junto otro par de minutos, para que se mezclen los sabores.


   Batimos los huevos con una pizca de sal y la añadimos a la sartén. Removemos hasta que cuajen, pero sin que llegue a quedarse seco.

   Servimos caliente con unas tostas de pan para acompañar. Podemos colocar sobre el plato cebolla, perejil picado y aceitunas negras. Pero yo lo acompañé de una sencilla ensalada de tomate, que combina perfectamente con el sabor.


miércoles, 19 de enero de 2011

Bacalao al "Club Ranero" (y truco para hacer el pil-pil)


   En mi casa las comidas de Navidad y fin de año son extensibles al fin de semana siguiente, y más si como este año el domingo es el día siguiente a navidad: comilona los 3 días. Y nosotros encantados. Así somos, no nos cansamos de comer bien. Y yo, menos aún si es pescado, que tanto lo echo de menos en Viena.

   Y este plato, Bacalao al "Club Ranero" fue el que comimos el día 26 en casa. El nombre del plato, según he encontrado aquí, surgió al añadir verduras a un bacalao al pil-pil para que cundiera más para una comida de un club de jugadores de rana.  El caso es que se trata de un plato tradicional de la cocina vasca, y que, aunque algo elaborado, sobretodo por el pil-pil, merece muchísimo la pena. 

   Si os acordáis, fue uno de los platos que hicimos en la comida familiar que organizamos antes de marcharnos a Viena, pero en ese caso como eramos muchos a comer lo compramos hecho.

   Además, os voy a contar un truco para hacer el pil-pil. Así se hace rapidísimo y muy fácil, y nos evitamos las agujetas de menear la cazuela, sobretodo si es muy grande. Ya nadie puede negarse a hacer un rico bacalao al pil-pil por resultar muy complicado.

   Los ingredientes que pongo aquí son para 4 personas, pero como veis en la foto, en casa hicimos mucha más cantidad.

Ingredientes: 
   - 1 buena tajada de bacalao en salazón, bien gruesa
   - 1 calabacín
   - 1 pimiento rojo
   - 1 pimiento verde
   - 2 tomates
   - 1 cebolla
   - Aceite de oliva, en gran cantidad
   - Sal

Preparación:
   El primer paso es desalar el bacalao. Colocamos la tajada en abundante agua, que quede muy bien cubierta. Lo normal es tenerlo unas 48 horas, cambiandole el agua de vez en cuando, unas tres veces en total. Para esta ocasión, como las tajadas eran muy hermosas, y al ser tanta cantidad, estuvo en agua tres días, cambiándole el agua unas 6 veces. Y aún así estaba alegre de sal, imaginaos el tamaño del bacalao.

   Con las verduras bien picadas, hacemos un pisto. Si las troceamos muy pequeñas, además de hacerse más rápido, se integrarán mejor con la salsa, pero esto es cuestión de gustos. No le vamos a añadir patata ni huevo, tan sólo el calabacín, la cebolla, los pimientos y el tomate (que añadiremos más tarde), las cocinamos en una cazuela con un chorro de aceite y una pizca de sal, a fuego medio, una media hora por lo menos. El tomate pelado lo añadimos a mitad de la cocción. Para que se hagan las verduras, es mejor tener la cazuela tapada, pero al final deberemos destaparla un rato para que se reduzca el caldo casi por completo. 

   Cortamos el bacalao en tajadas individuales, y en una cazuela ancha, donde ocupen casi toda la superficie pero separadas, las cubrimos con aceite. Las freímos unos minutos por cada lado, a fuego no muy fuerte y apartamos del fuego. Retiramos el bacalao, conservando el aceite, y utilizamos otro recipiente ancho para hacer el pil-pil.


   Añadimos la mitad del aceite de freír el bacalao aún templado a la nueva cazuela. Utilizamos un colador pequeño, como el que usaríamos para colar la leche, de rejilla. Sumergimos el culo del mismo en el aceite y lo vamos meneando con movimientos pequeños pero firmes, hasta que veamos que comienza a engordar. Vamos moviendolo por todo el aceite hasta conseguir el pil-pil: una crema blanca más o menos espesa. Una vez engordado el aceite que teníamos, vamos añadiendo el resto del que hemos utilizado para freir el bacalao, y repitiendo los movimientos del colador, hasta completar todo el aceite y lograr el espesor que queramos en la salsa.

   Así conseguiremos hacer el pil-pil con muchísimo menos esfuerzo que moviendo la cazuela con el bacalao incorporado. Al quedarse las proteínas del pescado en el aceite, esto ya es suficiente para que éste engorde y se convierta en la rica salsa tan auténticamente vizcaína. Para nuestro plato "Club Ranero" no nos interesa un pil-pil muy gordo, pero esto también va en gustos. Tan sólo es cuestión de trabajar más el aceite y seguirá engordando.

   Colocamos la salsa en la cazuela del principio y volvemos a colocar las tajadas, moviendo un poco para que queden cubiertas, y a la hora de servir, la calentamos a fuego suave, sin que llegue a hervir.


   Se puede servir poniendo en la propia cazuela el pisto sobre el bacalao, como vemos en la foto, o directamente en el plato el bacalao con su pil-pil y acompañado del pisto. O una cama de pisto sobre la que colocamos el pescado... Lo importante es la mezcla de sabores en nuestro paladar... 

   Que conste que esta vez en mérito no es mío, sino de mi abuela, pero no quería dejar de enseñaroslo. Era además la primera vez que probaba a hacer el pil-pil con el truco que os he enseñado, y ha quedado encantada. Y es que la mano de las abuelas...

   

lunes, 17 de mayo de 2010

Kefir adoptivo



    Hace un tiempo, Lore, de Cocinandotelo Light nos enseñaba su Kefir. ¡Que envidia me dio! Yo he tenido  kefir varias veces, hace años ya, pero al final me he acabado cansando y regalándolo. Tradicionalmente se pasa de mano en mano, ya que va creciendo y te puedes quedar una parte y pasar otra.

   Para los que no lo sepais, el Kefir es una combinación de bacterias probióticas y levaduras en una matriz de proteínas, lípidos y azúcares. Lactobacilus acidophilus es la bacteria y Saccharomyces kefir la levadura más habituales en el Kefir, aunque varían las regiones y culturas.

   El resultado de kefirizar la leche es un líquido similar al yogurt líquido (una vez colado), con un aspecto más granuloso (como cortado) y un poco más ácido. Se recomienda para personas intolerantes a la lactosa, por el tipo de fermentación, y en general, beneficia a la flora intestinal. A mi me gusta tomarlo porque me parece un producto mucho más natural y así me obligo a tomar leche más a menudo.


   Esta es una foto de cómo le gusta a Lore tomarse el kefir. ¡Que envidia me dió! Se lo dije... y ella se puso a investigar a ver cómo podía mandarme una parte. Una de las posibilidades era mandarlo en un tarro con agua, pero nos daba un poco de cosa. Otra forma era deshidratarlo, mandarlo en un sobre, e hidratarlo de nuevo yo en casa.

   Nos decidimos por la segunda opción, ¡así que Lore se puso manos a la obra! Estas son sus fotos, de como fue secándose el "bicho" (que es como lo llaman nuestros chicos, los dos igual de reticentes a probarlo...)



 
  
   Y por fin viajaron los nódulos Aturias-Madrid en un sobre. Que ilusión recibirlos.


   Para "reactivarlo",  lo puse en un tarro de plástico con leche entera, fuera de la nevera, en un lugar oscuro (vamos, dentro de un armario). Cada día lo colaba con un colador de plástico (nunca debe tocar nada de metal) y le cambiaba la leche.

   Al cabo de algo más de una semana de repetir este proceso, ¡ya está listo! Lore se había guardado unos cuantos nódulos secos para reactivarlos a la vez que yo, y ambas coincidimos en que el resultado son unos nódulos algo más compactos que antes de la deshidratación, menos gelatinosos. Pero la leche kefirizada sí está perfectamente.

   La cantidad que veis en esta foto, es como una cucharada grande, y en 24 horas, convierte la leche (en este caso yo uso semidesnatada) en un rico "yogurt". 

    Colocamos los nódulos en un recipiente de cristal o plástico con tapa, y añadimos la leche. Tiene que quedar al menos 1/3 del recipiente con aire, por los gases debidos a la fermentación. Pasadas de 24 a 30 horas, colamos y volvemos a repetir el proceso con más leche. La leche Kefirizada se puede guardar unos días en la nevera, pero el recipiente con los nódulos debe guardarse a temperatura ambiente.

   A mi me gusta tomarlo tal cual, sin azúcar, pero he de reconocer que al principio cuesta un poco acostumbrase al sabor, ya que estamos acostumbrados al sabor del yogurt y esto no es igual.


   También podemos usarlo para ensaladas, hacer queso, o un rico batido fresas como me hice yo ayer, ¡que bueno!

miércoles, 14 de abril de 2010

Ensalada con vinagreta de tomate


   Hoy toca ensaladita, como tantas otras veces en casa, siempre acompañamos la cena con algo "verde".

   Esta vez los ingredientes son normalitos: Mezcla de lechugas, tomate, queso fresco, cebolleta y palitos de cangrejo. Lo que le da el toque especial es la vinagreta... de tomate.

Ingredientes (de la vinagreta):
   - Aceite de oliva virgen extra
   - Vinagre balsámico de módena
   - Sal
   - 1 o 2 cucharaditas de mermelada de tomate

   Mezclamos todo bien ¡y aliñamos la ensalada con un toque diferente!

   No dudeis en probar esta vinagreta con otras mermeladas: de frambuesa (un clásico), de naranja (espectacular!)...

martes, 26 de enero de 2010

Conservas J. Vela

   Los pimientos del post anterior tienen buena pinta... Eva creía que eran caseros... *ains* (suspiro). ¡Pues no! Pero son ricos, ricos...

   Como ya he comentado en algún post anterior, mi padre es de La Rioja, concretamente de Albelda de Iregua.

   Cuando eramos pequeñas ibamos muchísimo los fines de semana, y en verano...

   Uno de los muchos recuerdos que guardo con cariño de esos días era "el fin de semana de asar pimientos". Comprabamos (creo, yo era pequeña y eso no me importaba) cajones enteros de pimientos, bajabamos "al corral", que era en realidad el patio interior de la casa, aunque en un tiempo si fue corral y establo. Mi abuelo y mis tios se ponían en la brasa, iban asando los pimientos, y nosotras, en taburetes, y sobretodo, sobre cajas de fruta, en corro, con trapos sobre las piernas... los pelabamos y poníamos en botes. Y así todo el día... en algún momento mi abuela bajaba embutido, y comíamos ahí mismo, embutido de la tierra, y pimientos recién asados, con ajo picadito y un buen chorro de aceite... Recuerdo también que mi abuelo luego se tiraba horas y horas hirviendo los muchísimos botes que teníamos para todo el año toda la familia!

   Madre mía... estoy hablando de hace "solo" 15 años, parece que fuera hace 40!!

   Utilizabamos para las brasas un bidón con agujeros, con el fuego dentro...



La foto la he "robado" de http://www.pasqualinonet.com.ar/, del otro lado
del charco y podría ser una foto de mi familia!


   Más tarde mi tío, trajo un invento nuevo, que nos facilitó las cosas un montón! Lo usaba su suegro, y era genial! Mi tía es de Mendavia, un pueblo navarro que os sonará de la cantidad de verduras y conservas que producen. Entonces sí que me acuerdo que los pimientos los traía mi tío de allí. Con el "cacharro nuevo" se tardaba mucho menos, se asaban todos los pimientos por igual... pero la tradición de sentarnos a pelarlos y pasar el día entero seguia... Se trataba de un bidón más pequeño, que giraba en torno a un eje, y se hacían con gas...


Foto: http://fotos.mundorecetas.net



   Mis abuelos se hicieron mayores, y la tradición se fue apagando.

   Y entonces mi tía (si, si la Mendavia) nos habló de donde los compraban ellos, J. Vela. Tienen un sabor buenísimo, casero... Y además eran conocidos suyos, así que hacían buen precio ;)


Foto: http://export.navarra.net/


   Hace años que siempre compramos los pimientos asados de esta marca. Normalmente directamente en la fábrica, y muchas veces antes de que lleguen a poner la etiquetas a los botes o las latas! Este año mis padres han ido con ganas, y han traido todo tipo de conservas: pisto, habitas en aceite, fritada, esparragos, alubias blancas con ¿perdiz? (igual era codorniz, sólo se que estaba buenísimo!)... es abrir un bote y parece que es hecho en casa.

   Los pimientos por lo menos se que los venden en los supermercados grandes, por lo menos en Bilbao y Madrid los he visto. El resto no lo se, no he buscado... Pero es una marca que os recomiendo por su sabor casero. Un poco más caro, seguramente, pero merece la pena. Siempre que veais pimientos asados en una receta del blog... ya sabeis de dónde salen!

   Y aquí os dejo, hoy me he levantado con ganas de contar batallitas y hacer publicidad... ¡Feliz martes!

miércoles, 20 de enero de 2010

Muffins de zanahoria

O los trucos de como NO hacer muffins...



   Tienen buena pinta, ¿verdad? Pues estas 4 sí, y ¡estan buenísimas! pero son las únicas que han sobrevivido...

    Llamémoslo experimento dulce nº2: como no debe hacerse.

   Magdalenas fichadas A, de Bocados de Cielo. No tengo los ingredientes. Magdalenas fichadas B. Siempre he tenido ganas de probar pastel, o magdalenas de zanahoria... ¡Adelante!

   Uy, no tengo bicarbonato... bueeeeeno... igual no pasa nada, total, no todas las recetas llevan bicarbonato. Canela en polvo, canela en polvo... había por aquí... bueno, le pongo unas ramitas! Mira que mono...Aceite de girasol no tengo, pero tampoco pasa nada por usar de oliva, ¿¿no?? Bueno. Zanahoria rallada... ¿este rallador porque no tiene parte pequeña? ¿Estos moldes de los chinos que finitos son, no?

   Todo esto de experimentar está muy bien, a no ser que los dulces no se te den bien y sea la primera vez que haces muffins...

   Al final, tras la catástrofe (que podeis ver en la foto del final) las que quedaron vivas están muy muy ricas! Eso sí, pasa como con las galletas: cuando las haga bien, ¡¡va a ser impresionante!! (menos mal que sólo hice la mitad de cantidad!)
 
Ingredientes:
   - 200 gr. harina
   - 160 gr. de azúcar
   - 1 sobre levadura Royal
   - 1 cucharadita de bicarbonato
   - 1 cucharadita de canela
   - Una pizca de sal
   - 2 huevos
   - 120 ml aceite de girasol
   - 120 ml de leche
   - 150 g de zanahorias ralladas
   -1 cucharadita de vainilla azucarada.

Preparación:
   Mezclamos en un bol los ingredientes secos: harina, azúcar, bicarbonato, canela, sal, vainilla y zanahoria.
   Por otro lado, los ingredientes húmedos.
   Unimos todos, mezclamos bien, y ¡a los moldes de muffins!
   Horneamos durante 35 minutos a 180º.

   Fácil, ¿verdad? La verdad es que estaban buenísimas... ¡¡a pesar de todo!!



miércoles, 9 de diciembre de 2009

Marcas blancas





   En estos tiempos en los que todos miramos los gastos, han crecido muchísimo las ventas de productos de marcas blancas.
   Todos sabemos que la mayoría son de fabricantes muy conocidos, pero no siempre somos muy amigos de probar los que no conocemos, o muchas veces los compramos para andar por casa, y los evitamos para ocasiones más especiales...

   Habrá miles de referencias como esta en internet, pero me ha parecido muy interesante esta página.

   Como ejemplo de productos que viene en la lista:

   Mercadona:
     - Botecitos de especias “Hacendado” - Carmencita
     - Pan tostado (tostadas y biscotes)- Ortiz
     - Quesitos “El Hacendado” - El Caserío
     - Whisky - J&B

   Alcampo:
     - Agua mineral “Auchan” - Font Selva y FonteCelta
     - Tomate en conserva - Cidacos
     - Frutos secos - Borges
 
   Carrefour:
     - Pasta fresca - Gallo
     - Horchata - Chufi
     - Flan - Dhul

   Eroski:
     - Pan de molde - Panrico
     - Pizzas frescas - Palacios
     - Ensaladas - Florette

    Mejor si podemos ahorrarnos unos eurillos, ¿no?

jueves, 3 de diciembre de 2009

Bechamel para torpes

Siempre me ha gustado cocinar, ¡pero en todo hay que ir poco a poco!
Y la bechamel ha sido mi asignatura pendiente, pero no quería dejar de hacer berenjenas rellenas, lasaña...

Así que al final encontré una manera de hacer bechamel rápido, fácil y eso sí, insípida, muy insípida... pero bueno, el fin es utilizarla para ligar otros platos, ¡las croquetas se quedarán para más adelante!

Bechamel para torpes (o principiantes!)

   Templamos en el microondas un tazón de desayuno lleno de leche. Luego añadimos un par de cucharadas colmadas de harina, y disolvemos bien. La forma de hacerlo es: colocar la cuchara llena por encima del tazón y menearla para que vaya formando una capita fina de harina sobre la leche. Luego damos muuuchas vueltas (¿quien no se ha hecho un colacao frío?). Repetimos y listo
   En un cazo, derretimos una cucharadita de mantequilla y antes de que esté muy caliente (si no saldrán grumos) vamos añadiendo la mezcla poco a poco. Y removiendo. Removemos toooodo el rato, muy suavecito, siempre en el mismo sentido. Unos 5 minutos a fuego medio. Cuando ya te empiezas a hartar, ¡de pronto empieza a espesar! Cuando llega al punto que queremos, añadimos sal, nuez moscada y un poco de pimienta molida.

   Eso sí, ¡¡¡¡que a nadie se le ocurra hacer croquetas con esta bechamel!!!!
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