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martes, 16 de junio de 2015

Guisantes con jamón. Caldosos, a mi manera



   Aunque cada vez aprieta más el sol y no van apeteciendo tanto los platos de cuchara, en casa no apartamos los guisos en todo el año. Normal, ya que en Bilbao se puede vivir en un otoño perpetuo o primavera permanente, según el optimismo con que se mire, y aquí en Austria parecido... 

    Así que yo sigo con los platos tradicionales. Al menos en mi casa, los guisantes con jamón son un de esos platos de toda la vida, de los que alegran al volver a casa o al abrir el tupper al medio día. 

   ¿Sabíais que los guisantes son una legumbre, y no una verdura como mucha gente piensa? Son verdes, se consumen en fresco, se añaden a otros platos como si fuera una verdura más... pero en realidad son una legumbre. Es importante tenerlo en cuenta, tanto para no comerlos pensando que nos van a aportar las mismas calorías que si comieramos un plato de brócoli (como toda legumbre contienen una buena cantidad de hidratos) y también a la hora de planear un meú equilibrado: es importante comer legumbre a menudo, pero no sólo existen los garbanzos y las lentejas, ¡hay que acordarse también de los guisantes! 

   Mucha gente sólo prepara los guisantes como guarnición, o como ingrediente de otro plato. Pero la verdad es que como primero o plato único están buenísimos. En cada casa, una manera de prepararlos. A nosotros nos gustan caldosos, al pinche más secos. Os cuento cómo los preparo yo, y al final os doy una sugerencia si los preferís sin caldo.


   Como normalmente es un plato que llevamos de tupper a la oficina, le suelo poner el huevo cocido. Pero si son para comer en casa podéis sustituirlo por un huevo escalfado, a mi me gusta mucho más. 

   Una última sugerencia: Ahora que están de temporada los guisantes frescos, no dejéis la ocasión de prepararlos. Para hacer una gran cantidad es cierto que salen caros, pero como guarnición o para darse un capricho, están deliciososos. Nada que ver con los guisantes congelados...

martes, 5 de mayo de 2015

Gazpacho


   Una de las cosas que me he dado cuenta a la hora de preparar los cursos de cocina es de que hay un montón de recetas que preparamos muy a menudo en casa pero no tengo publicadas. Una de ellas, el gazpacho. Ahora que comienza a hacer bueno, y la temporada de tomates ya está aquí, no dejo escapar la oportunidad y ya lo he preparado un par de veces esta primavera. 

   He de reconocer que me gusta más el salmorejo que el gazpacho y por tanto lo hago más a manudo. Pero el gazpacho nos encanta también. Tan fresquito en verano, tenerlo en la nevera listo para tomar es un vicio. 

   Antes, tanto como para el gazpacho como para el salmorejo, pelaba los tomates escaldandolos en agua. Pero es un proceso que me da mucha pereza y además se mancha más. Ahora utilizo otra técnica, que me encanta: Los trituro directamente sin pelar, mejor si es en una batidora de vaso. Y luego lo paso por un colador con la malla algo gruesa. También vale un chino o un pasapurés. Además de ser mucho más rápido y cómodo, la crema queda finísima, es un gustazo para comerla con cuchara o beberla. 

   Otro truco que utilizo a menudo, si quiero tomar el gazpacho en el momento o enseguida, es añadir hielo en vez de agua. Con la batidora se tritura perfectamente con el resto del gazpacho, y si quedara algún trocito, se derrite en un momento. 

   Y poco más que decir sobre el gazpacho. Que no merece la pena comprar gazpacho de bric. Que no cuesta nada hacerlo, es barato (si los tomates están bien de precio), mucho más sano... Y bueno, que yo también pico y compro un bric de vez en cuando... que se que es muy práctico. Pero siempre que puedo casero. Dura un par de días en la nevera sin problemas. Ya no tenéis escusa.

martes, 21 de abril de 2015

Trinxat de col y patata. Receta catalana


   Hoy vengo con un plato muy poco veraniego, pero que he descubierto hace poco y nos ha encantado. 

   Hace mucho tiempo que tenía en la lista de pendientes preparar colcannon, un plato de origen irlandes a base de patata y col. Así que cuando la semana pasada recibí con la cesta de verduras una preciosa col verde rizada, me puse a rebuscar la receta. Y cuando la leí más a fondo me recordó a algo... yo había visto algo similar a El Comidista no hacía mucho... y efectivamente. Así es como encontré el trinxat. Una forma catalana de preparar la col que nos ha encantado. 

   Buscando y rebuscando, he descubierto que no soy la única en ver las similitudes entre el colcannon y el trinxat, mirad si no que rico plato prepararon en Mercado Calabajío... tengo que probarlo también. 

    Mi trinxat es un poco adaptado respecto a la elaboración tradicional. Tiene menos patata que lo que debería, por eso de bajar un poco la cantidad de hidratos. Y lo preparé con col verde rizada, pero se puede hacer con cualquier col. 

miércoles, 1 de abril de 2015

Pollo al chilindrón


   Tal y como os contaba en las últimas entradas, la última aventurilla en la que me he embarcado son unos cursos de cocina española aquí en Linz. Muchos quebraderos de cabeza, buscar recetas típicas de distintas regiones, que se puedan preparar con ingredientes que se encuentren aquí a buen precio, que vayan a gustar a todo el mundo... 

   Mucho buscar, rebuscar, investigar, probar... rescatar recetas de toda la vida, como las patatas a la importancia, o probar recetas nuevas que nunca había preparado, como este plato que os traigo hoy: el pollo al chilindrón.

   A la hora de preparar las recetas, muchas veces he tirado de libros de cocina, de pedir recetas y opiniones a conocidos... pero también, por supuesto, de blogs de cocina. Uno de los que nunca fallan a la hora de buscar recetas impecables, tanto modernas como sobretodo tradicionales es Mercado Calabajío. Me habréis leído otras veces opiniones sobre él. y es que Carlos me vuelve loca con todas sus recetas, Sus paso a paso, sus fotos, los platos que se salen de la pantalla... y sobre todo, que nunca fallan. 

   Así que esta receta de Pollo al chilindrón viene adaptada de la de Mercado Calabajío. Mi salsa es más espesa. ¡Ay! que salsa, no se puede dejar de mojar pan... He utilizado menos jamón, que aquí en Austria es producto de lujo, y los pimientos son piquillos. 

   A la hora de elegir el pollo, a mi gusta usar contramuslos. Quedan muy jugosos, se quita bien la piel, y siempre tienen una buena tajada para comer. Por supuesto, se puede hacer la receta con un pollo entero troceado, con muslos enteros... No es conveniente hacerlo con pechuga de pollo, aunque sería más fácil de comer, pero ni tendría tanto sabor ni quedaría tan jugoso. Los contramuslos dan más trabajo pero merece muchísimo la pena. 

   Una receta que no podeís perderos. Aunque yo no lo había preparado nunca, es un plato que había probado varias veces y que estaba deseando aprender a cocinar. Y desde luego a mi casa ha venido para quedarse: sabor intenso, de chuparse los dedos, de toda la vida, con ingredientes sencillos pero aromas que inundan toda la cocina... ¿no os apetece un platito?

martes, 24 de marzo de 2015

Calabaza asada con salsa de yogurt y Zaatar


   La calabaza me vuelve loca. Esto no es novedad. Preparada de cualquier manera: Guisada, en crema, en pastel, en lasaña, simplemente a la plancha. Pero es que este invierno he descubierto una mezcla de especias que me encanta... ¡y que es el complemento perfecto para la calabaza! Podría tomarme toneladas de calabaza asada, con un poco de salsa de yogurt con zaatar por encima... 

   El zaatar, o zataar, zaa´tar..., que yo no conocía hasta empezar a verlo en algunos blogs, es una mezcla de especias típica de oriente medio: sésamo, cilantro, sumac, comino, tomillo limón... un poco dulce, con un toque fresco, y sabor a semillas por el sésamo. Simplemente me encanta.

   Combina perfectamente con verduras dulzonas como la calabaza, el boniato o la coliflor, o con carnes suaves como el pollo o el pescado. Y con los lácteos: perfecta para hacer una salsa con yogurt o queso crema, o para espolvorear sobre un poco de queso de sabor más fuerte. No se dónde se podrá conseguir en España, yo aquí en Austria la he encontrado con las mezclas internacionales de especias en el supermercado. 

   Así que la receta de hoy no es ni receta, es tán solo una idea de preparar una cena rápida y muy ligera. Toda variación es bienvenida. Os cuento cómo está preparado el plato de las fotos, y más abajo os propongo algunas modificaciones.


martes, 17 de marzo de 2015

Patatas a la importancia


   Una vez más vuelvo a desaparecer durante meses. Trabajo, viajes, ocio.. hay veces que no se llega a todo, y una vez más han sido la cocina y el blog lo que han quedado a un lado dentro de este ritmo frenético. 

   Los que me seguís por las redes sociales sabréis que no he parado de viajar en todo este tiempo, pero que poco a poco, también he sacado hueco para un nuevo proyecto relacionado con la cocina que me tiene encantada. En la escuela municipal de Linz organizan cursos de cocina, y he asistido a muchos de ellos. Por ejemplo, allí es donde aprendí a hacer la masa de strudel, galletas de Navidad, y otros platos típicos austriacos. Pero no sólo ofrecen cocina típica de aquí, sino también cocina francesa, italiana, china, tailandesa... y desde hace unos meses, también cocina española. Si, ahí es donde aparezco yo, y ese es el nuevo proyecto. 

   Más o menos una vez al mes, doy una clase de cocina española. La verdad es que he descubierto una nueva faceta que me encanta. No es que yo tenga unos conocimientos impresionantes ni que sea una cocinera de excepción. Pero creo que la pasión y la emoción de cada plato la sé transmitir en las clases. Les cuento historias detrás de cada receta, les intento transmitir un poquito de nuestra cultura, descubrir nuevos sabores... y desde luego los alumnos han salido siempre encantados. Y yo más... Tampoco es que sea excesivamente difícil, ¡hay tantos platos sencillos que no se conocen fuera de España y que les encantan! 

   Pero además de las clases, me encanta todo el proceso que hay detrás. Recuperar y transcribir recetas que siempre he hecho a ojo, buscar nuevos platos que nunca había preparado pero que no podían faltar... Y así es como llegamos a la receta de hoy: patatas a la importancia. 

   Un plato irresistible preparado con 4 ingredientes básicos, que si no lo conoces, sorprende. Y que si ya conoces, sabe a receta de toda la vida, a cocina de la abuela, a cosas sencillas preparadas con cariño... Es una receta que en casa prepara mi padre. Una de las favoritas de mi hermana. De esas de capricho de llamar por teléfono y pedir que te las preparen. 

   Y vosotros ¿conocíais las patatas a la importancia?

martes, 2 de diciembre de 2014

Crema especiada de boniato



   Ya es casi invierno, por aquí hace frío... y a mi lo que me más me apetecen son sopas y purés bien calentitos. Y si además vienen cargaditos de especias y aromas como esta crema de boniato con especias, aún más. 

   Si me seguís por Facebook o Twitter, igual os enterasteis de que hace unas semanas, tras una visita al dentista, tuve que estar a dieta blanda una semana. Así que aproveché para algunas pruebas en la cocina, y para repetir alguna que otra receta que tenía sin publicar o hacía mucho que no preparaba. La verdad es que no me importó demasiado, ya que me encantan las cremas y purés, y llevaba mucho tiempo sin dedicarme a ellos.

   Además, tal y como os conté en el post de la crema de brócoli y Gorgonzola, desde que recibimos una cesta semanal de verduras en casa, estoy descubriendo unas cuantas verduras y raíces nuevas que no había usado nunca. Es el caso de los boniatos o batatas, o patatas dulces como les llaman aquí, que había visto alguna vez pero nunca había probado. 

   Así que cuando en mi cesta me encontré unos cuantos boniatos, empecé a idear qué hacer con ellos. Fue mi compañera de trabajo quien me recomendó probar este puré con boniato y especias. Y como imagináis, no tardé en hacerlo en casa. El resultado nos gustó mucho Es un plato contundente, rico en hidratos, por lo tanto lo prepararemos menos que otras cremas de verduras más ligeras. Pero es estupendo para los días fríos y la larga temporada de esquí y nieve que tenemos por delante. En cualquier caso, como llena bastante, resulta estupendo para tomar tan sólo un cuenco pequeño de primer plato para entrar en calor. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Lentejas guisadas con calabaza


   En mi casa siempre se han comido las lentejas con chorizo. O sin él, si queremos un plato más ligero, pero con sabor a pimentón, con su patata, puerro... Hace un par de inviernos descubrí otra forma de hacerlas muy distinta, con limón y especias. Desde entonces las preparo así de vez en cuando también. 

   Pero había oído a mi amiga Laura hablar de las lentejas con calabaza, que es como se preparan en su casa, y tenía muchas ganas de probarlas. Así que finalmente el otro día le pedí la receta. Y como suelo hacer, acabé preparándolas de una forma diferente a como me dijo ella. Así soy yo... Ella tritura todas las verduras juntas, salvo las lentejas, y aunque tiene que estar buenísimo, me parecía más aburrido. A mi me apeteció encontrarme los trocitos de calabaza (que le vamos a hacer si soy una adicta a la calabaza). Además me parece más vistoso así, con los trozos naranjas. 

   Tuvimos la duda de si la calabaza sería demasiado dulce, pero la verdad es que para mi gusto estaba estupenda. Las lentejas tienen ese sabor que combina tan bien con chorizo y panceta como con curry o especias, y con la calabaza no ha sido distinto. Me ha encantado el contraste. Ya tenemos otra receta de lentejas. 

   En este caso las he preparado bastante secas, pero si os gustan más caldosas, tan sólo hay que ir ajustando las cantidades de agua durante la cocción. Un poco más de agua, un hervor, y listo. Los tiempos de cocción también son variables. A mi me gusta la calabaza muy entera, casi crujiente, pero que ceda al morder. Si os gusta más deshecha, acortad la primera cocción y alargad la segunda (ver receta): las lentejas necesitarán en total unos 40 minutos, aunque depende mucho del tipo de lenteja. 

   Espero que os guste esta manera distinta de prepararlas: ligera, fácil, vegetariana, y un buen plato de cuchara para el frío que, al menos a Austria, ya ha llegado. 

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Crema de brócoli y Gorgonzola


   Tras meses sin publicar en el blog, vuelvo, por ahora, cargada de energías e ideas. Ganas de retomarlo, de darle un merecido lavado de cara, de meterme de lleno en nuevas aventuras gastronómicas, de reconciliarme con la cocina... ¡Espero que me duren estas renovadas energías! 

   De momento vuelvo con uno de los descubrimientos que he hecho en los pocos experimentos gastronómicos de los últimos meses. Un puré de brócoli y Gorgonzola que tiene robado mi corazón. 

   Hace unos meses que recibimos cada dos semanas una cesta de frutas y verduras ecológicas en casa. A parte de la calidad de los productos, me gusta mucho porque me anima a preparar las verduras que tengo en casa, aunque tenga pocas ganas de cocinar, y porque estoy descubriendo un montón de verduras que en Austria se consumen mucho pero yo no sabía hasta ahora qué hacer con ellas. Sobre todo, todo tipo de raíces y nabos, como colinabos, apionabos, rábanos, boniatos, etc. En este caso era un brócoli el que esperaba en la nevera para ser cocinado. Ninguna novedad, brócoli, lo normal es que hubiera terminado cocido al vapor, con un refrito por encima y listo para acompañar a un poco de pollo, por ejemplo. 

   Pero una idea empezó a rondarme por la cabeza, hasta convertirse en una cabezonería: quería hacerme una crema de brócoli y Gorgonzola. Como últimamente no las tengo yo todas conmigo a la hora mis experimentos, decidí investigar un poco a ver si a alguien ya se le había ocurrido, o era yo la primera loca que echaba a perder un precioso brócoli por mezclarlo con lo que no debía... y nada más lejos de la realidad. 

   Parece ser que es un plato típico en Inglaterra, aunque allí se prepara normalmente con "Blue Stillton", su queso azul por excelencia. Así que no podía salir malo... ya estaba salivando antes de empezar a prepararlo, y el resultado no me defraudó para nada. Todo lo contrario, se ha convertido en una de mis cremas favoritas... 

   Esta crema se puede preparar con el queso azul que más os guste, pero a mi me parece que el punto no muy fuerte, aromático y dulzón del queso Gorgonzola le va perfectamente. Y la receta no puede ser más fácil. 

miércoles, 25 de junio de 2014

Strudel de espárragos y requesón


   En la anterior entrada os hablé del Strudel en la cocina austriaca. Lo versátil que es, que se puede preparar tanto dulce como salado... además, os animé a preparar en casa la masa de strudel casera en un paso a paso detallado que espero que os gustara y ayudara.

   Hoy os propongo un relleno de strudel que está riquísimo, en casa nos encanta. Una base de requesón que hace de cama para los espárragos. En este caso he usado blancos y verdes intercalados, pero se pueden hacer con los que tengáis. Es mejor que sean frescos, pero si se escurren bien y se secan con un papel de cocina, se pueden usar espárragos blancos de bote también.

   La masa de strudel es mus fácil de hacer en casa, de verdad. Pero si no os animáis o no tenéis tiempo, este strudel se puede hacer sin problema con masa de hojaldre o pasta filo.

   Un plato muy rápido y fácil de preparar, ideal para tomar templado, perfecto para una comida o merienda de verano.

jueves, 5 de junio de 2014

Ensalada César


   Todo el invierno sin pasar por el blog. Pero prácticamente sin pasar por la cocina tampoco. Mucho viaje, mucho deporte, muchísimo trabajo... así que nada de recetas nuevas. En caso de cocinar, a lo seguro, a lo conocido, a lo que echaba de menos. Pero he cocinado tan poco que el pinche se ha tenido que poner las pilas y encargarse él. Y no veáis lo bien que le ha venido que la mayoría de recetas estén aquí en el blog recogidas...

   La primavera nos ha traído más ganas aún de no parar por casa, de no encender la cocina más que lo necesario. Pero poco a poco he ido reconciliándome con ella, preparando cosas que tenía pendientes, incluso haciendo algunas fotos. Pero el exceso de trabajo me quitaba las ganas de ponerme a editar recetas al llegar a casa... Y así han pasado los meses.

   Así que vuelvo con una receta sencilla, rápida de preparar, ideal para estas fechas. ¿A quien no le gusta la ensalada César? Pues preparar la salsa en casa no cuesta nada. Son menos de 5 minutos. Y está buenísima. Mucho más sabrosa que cualquiera comprada. Y por supuesto, mucho más sana.  Probadla, os chuparéis los dedos, os lo aseguro.

   Y más fácil imposible: sólo hay que poner todos los ingredientes en el vaso de la batidora y batir. La salsa se puede tener lista con antelación (ojo, que lleva huevo, no dejarla más de un día en la nevera) o preparar en el momento. Y está buenísima con los ingredientes tradicionales de la ensalada César o como aliño de la que más os guste. O para preparar unos sandwiches de pollo...

   En casa la preparamos siempre igual: base de lechuga verde (nada de iceberg por favor, odio a quien inventó esa lechuga...), pollo ligeramente empanado (así empapa mejor la salsa), daditos de pan tostado y lascas de queso parmesano u otro muy curado. Se pueden añadir anchoas, pero a mi no me gustan. 

   La receta de la salsa la vi hace tiempo en el genial blog Mercado Calabajío y desde entonces la preparo a menudo, adaptada un poco a nuestros gustos. Le pongo mucho menos queso (aunque ya sabe muchísimo), menos ajo, sin anchoas...


   Probadla y me contáis:

martes, 10 de diciembre de 2013

Crema de col y champiñones



   Hace unas semanas me preparé una sopa de champiñones, que hacía muchísimo tiempo que no preparaba. La verdad es que me encanta su sabor, pero la textura no me termina de convencer, siempre me parece que debería ser más cremosa. Pensé que la próxima vez iba a probar añadiendo algo de calabacín, para espesarla sin aportar mucho sabor. Y la idea quedó por ahí en el subconsciente. 

   Por otro lado, la semana pasada tenía unos restos de col. Cocida y rehogada con unos ajos. Me gusta mucho para acompañar a la carne. 

   Y en un ataque de locura, unido a que hacía frío y tenía hambre y ganas de utilizar restos que andaban dando vueltas por la nevera... decidí mezclarlo todo. Rico. Rico. Muy rico. 

   Un hilo de aceite de sésamo para un regusto a frutos secos, que se podría sustituir por unas almendras tostadas. Un toque picante, casi que no se note, para que la sopa caliente con más intensidad. Para repetir. Para calentar por dentro y por fuera: una textura cremosa estupenda, un sabor intenso y delicioso. Me enamoró.

   Puede resultar un poco raro cocer la col para hacer esta crema, pero merece la pena por el sabor que le da. En mi caso, reservaré un poquito cada vez que la prepare para otras cosas, que es a menudo. Porque esta crema de champiñones y col ha llegado a mi casa para quedarse... 

lunes, 7 de octubre de 2013

Spinatspätzle, Spätzle de espinacas con salsa de nata y jamón



   Hoy os traigo de nuevo una receta típica austriaca. Hace unos meses os mostraba los Käsespätzle, gratinados al horno con mucho queso. Los Spätzle son unas bolitas de masa hervidas a base de harina y huevo muy típicos de Austria y algunas zonas de Alemania. Lo más normal es encontrarlos sencillos, servidos bien con queso fundido o alguna salsa, o bien como acompañamiento para platos de carne con salsa, como el Goulasch.

   Pero también es muy normal prepararlos con algún ingrediente que le de sabor, normalmente espinacas, como en nuestro caso: Spinatspätzle. Dependiendo de la cantidad de espinacas que les pongamos serán más o menos verdes. 

   El sabor a verdura no es muy exagerado, pero sí tienen un puntito muy rico que combina estupendamente con una salsa suave, como esta de jamón y nata, también todo un clásico. Yo la preparo con leche evaporada, algo más ligera y menos espesa, y queda igual de rica.


   ¿Vamos a por la receta?

martes, 3 de septiembre de 2013

Pisto de calabaza y rebozuelos


   Ya os he contado alguna vez que en Austria se respeta mucho el que los productos sean de temporada. Por eso me hizo tanta ilusión ver la semana pasada de nuevo calabazas de varios tipos en el supermercado. No pude resistirme y me llevé a casa dos pequeñas calabazas tipo cacahuete o Butternuss. 

   Como no había pensado como prepararlas, decidí cocinarlas con otras verduras de la nevera, en una especie de pisto, pero con algún toque especial: un poco de ron, hierbas, setas... y al tupper, directamente, sin probarlo siquiera. 

   La sorpresa al día siguiente fue tremenda. ¡Que bueno estaba! Entre el pinche y yo habíamos inventado un plato nuevo que va a ser todo un protagonista de nuestros tuppers este invierno. De echo, no ha pasado ni una semana y ya lo he repetido para poder enseñaroslo, y para poder comerlo de nuevo, claro. 

   Como toque austriaco, le he puesto unas setas que desbordan los mercados austriacos todo el verano: Eierschwamerl (rebozuelos o cantarellas). Podéis usar cualquier seta que os guste, pero esta variedad tiene un sabor muy especial que le da al pisto un toque fantástico que me ha encantado. 

miércoles, 17 de julio de 2013

Calabacines rellenos de carne y queso azul



   Me encantan las verduras rellenas, como ya sabréis si me seguís habitualmente. Pues resulta que me viene de familia. Esta receta (o una parecida) me la dio mi madre la semana pasada, que enseguida se pone a rellenar calabacines o pimientos. 

   Y yo corrí a hacerla: tenía muy buena pinta, con la mezcla de queso azul y calabacín, y efectivamente, estaba buenísima. Además está buenísima recién hecha pero también para llevar en el tupper al trabajo, así que doble éxito.

   Había pensado llamarlos "calabacines rellenos ligeros" porque no llevan bechamel. Pero luego cambié de idea: teniendo en cuenta que llevan bastante queso, no son excesivamente ligeros... pero en cualquier caso al sustituir la bechamel que podría ligar el relleno, por una crema de calabacín, estamos eliminando un montón de calorías que para nada se echan de menos en el plato, y menos aún en el culo... 

   Mi madre preparó la receta de forma algo diferente. En vez de cortar los calabacines a lo largo, hizo vasitos, como en esta receta de calabacines rellenos de champiñones. Y en vez de mezclar el relleno con la crema de calabacín y queso azul, la puso por encima, antes de gratinar. Al gusto. 


   Os cuento como la he tuneado yo, y la podéis preparar como prefiráis. 

jueves, 25 de abril de 2013

Pastel de carne y coliflor



   Me gusta mucho la coliflor. Sin más que rehogada con unos ajos y un poquito de pimentón, por ejemplo. Pero a veces me pasa que de pronto, no me apetece nada. Y empiezo a darle vueltas, a intentar enmascararla... y así es como surgió este pastel de carne y coliflor que os propongo hoy.

   Como os digo, fue un invento fruto de la casualidad y de lo que había en la nevera, pero se ha quedado en casa como un recurso estupendo para la comida de tupper. 

   Se recalienta muy bien, es ligero pero llena bastante, y está buenísimo. Si no os gusta mucho la coliflor, es una manera de comerla más fácil, aunque el sabor sigue estando presente. Pero junto a la carne, las verduras y las especias, está buenísimo. 

   Yo le suelo poner un poco de Garam Masala. Es una mezcla de especias india que le da un sabor muy especial a la carne. Puede llevar chile rojo, ajo seco, polvo de jengibre, sésamo, semillas de mostaza, cúrcuma, cilantro, clavo, pimienta negra, cardamomo, canela, hojas de laurel, comino, nuez moscada... a mi la verdad es que me recuerda mucho también a los aromas marroquíes. Pero podéis poner cualquier especia que os guste. Un poco de curry, por ejemplo. O al natural, para que se noten más los sabores.

   Para presentarlo suelo ponerlo en una fuente grande. Una base de puré de coliflor y una capa de carne, con queso gratinado por encima. Esta vez he usado también un aro de emplatar, para servirlo de una manera un poco más especial. Como más os guste.

   El puré de coliflor queda con la textura del puré de patata, y es muy moldeable. Pero mucho más ligero, y naturalmente, con sabor a coliflor.

   Para la parte de la carne, una especie de bolognesa espesa. Carne, verduras y salsa de tomate. ¿Vamos a ello?

jueves, 18 de abril de 2013

Krautstrudel, Strudel de col


  Hoy vuelvo con un plato austriaco: Krautstrudel o Strudel de col. Quien dice austriaco dice alemán, húngaro... no se sus orígenes, lo que se es que aquí es muy conocido... ¡y yo hasta ahora sin probarlo! pero se lo vi hace unas semanas a un compañero y me puse a investigar, y enseguida nos pusimos manos a la obra. 

   Y nos gustó tanto que ya lo hemos repetido varias veces, con sin hojaldre, tan sólo el relleno a modo de guarnición, algún día que no tocaba darse caprichos. 

   Tiene un sabor muy especial, con la col caramelizada, el bacon ahumado y el comino. Hay veces que sorprende cómo con muy pocos ingredientes se puede preparar algo tan rico y de un sabor tan diferente. 

   La masa, lo ideal es que sea casera. Pero se puede hacer perfectamente con una masa tipo philo, o simplemente con hojaldre refrigerado. Sale riquísimo. 

   Para acompañar he preparado un salsa de yogurt. Normalmente no se sirve con el struddel de col, pero sí con el de verduras variadas, y le da un toque fresco que le va estupendamente. 

   Se tarda un poco en hacer el relleno, pero es muy muy fácil. Tan sólo hace falta paciencia. El bacon podemos no usarlo si queremos preparar un plato vegetariano, pero, sobretodo si usamos una panceta ahumada, le da un sabor buenísimo, y no hace falta poner mucho. 


   No dejéis de probarlo, un plato diferente y adictivo.

lunes, 15 de abril de 2013

Berenjenas rellenas de soja texturizada


   En mi empeño por comer menos carne, sigo experimentando con productos nuevos. Esta vez ha sido el turno de la soja texturizada o la proteína de soja. 

   Lo llaman carne vegetal, sustituto de la carne picada "con la misma textura y muy buen sabor"... en mi opinión con este tipo de tonterías sólo se logra rechazo a estos productos vegetarianos. Si alguien lo come pensando que le va a saber a ternera... facilmente no querrá volver a verlo en la vida. No se parece ni en textura, ni en sabor, ni en color... Si alguien es vegetariano, ¿Por que va a querer comer algo que imita a la carne pero no se le parece? En mi opinión estos productos son sin más una alternativa diferente. Como puede pasar con el tofu o el seitán. No hay que hacer comparaciones tontas. 

   Volviendo al experimento de hoy, el resultado nos gustó bastante. Sin esperar que nos recuerde a la carne (cosa que no pretendíamos en ningún momento), la soja texturizada nos puede servir para rellenar verduras, preparar salsas... dicen que está muy rica como hamburguesas vegetales, creo que lo probaré también dentro de poco. 

   Sobre sus bondades... si buscas en Internet Proteína de soja o Soja texturizada, hay de todo. Desde los milagros casi mágicos que se atribuyen a los alimentos de soja, hasta efectos adversos que llegan a extremos como la esterlidad en los hombres. Sinceramente, no pienso comer tanta soja como para que tenga efectos positivos ni negativos en mi salud... así que dejemos este capítulo aparte. 


   Al igual que otros productos de soja, la soja texturizada no tiene prácticamente sabor, aunque sí que sabe un poco, como a cereales. La textura es un poco gomosa, pero mezclada con verduras da consistencia al relleno de las berenjenas, en este caso. Además, como siempre que preparo berenjenas rellenas, hice relleno de más, que congelé y usé otro día como salsa para pasta, y estaba buenísimo. Este relleno extra también nos puede servir para rellenar otra verdura, o para gratinar con un poco de queso por encima... ¡Vivan los tuppers de fondo de congelador! 

   La receta que he usado es más o menos como preparo siempre las berenjenas, pero sustituyendo la carne por soja texturizada, hidratándola previamente. Antes las hacía con una bechamel suave, pero ahora por ahorrarle unas cuantas calorías las preparo sólo con tomate y nos saben riquísimas. 

martes, 19 de marzo de 2013

Ensalada de col lombarda


   En casa nos gusta mucho la ensalada de col. Hace unos años la pedíamos siempre que la veíamos, sobretodo en hamburgueserías o restaurantes americanos, que le encantan al pinche. Alguna vez probamos a hacerla en casa, pero nunca logramos que saliera algo comestible, o suficientemente bueno.

   Pero hace un tiempo descubrí esta ensalada de col lombarda, y la preparamos de vez en cuando. Es una versión diferente de la típica ensalada de col o Coleslaw americana. Fácil de hacer y muy rica. Lo mejor es que se conserva muy bien un par de días en la nevera, así que como sale mucha cantidad, la guardamos en un tupper grande y la vamos comiendo poco a poco. Nos encanta.

   Como ensalada, a modo de entrante, o como guarnición, es fresquita y crujiente, además de ligera y muy sana. Que pena que dentro de poco la col lombarda, como todas las verduras de invierno, desaparecerá de los mercados austriacos durante unos meses, porque me encanta para tenerla bien fresquita en la nevera en verano o primavera, lista para comer.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Chili con carne


   Aunque se va acercando la primavera, aquí sigue nevando y haciendo frío. Por eso apetecen todavía los platos calentitos y contundentes. Y si tienen especias y un poco de picante, mejor todavía para entrar en calor. Este plato de chili con carne hizo que nos diera igual que ahí afuera estuviera oscuro aunque fueran las dos del mediodía.

   El chili con carne es un plato de la cocina Tex-Mex. Es decir, algo así como la versión americana de la comida mexicana. Está inspirada en ella, pero no le digáis a un mexicano que vais a comer chili o unos tacos porque pondrán la misma cara que cuando a mi me preguntan "¿ah, pero la tortilla de patata no se hace con patatas cocidas?". Es decir, cara de "estos gringos no tienen ni idea de comer..."

   Las alubias se pueden utilizar de bote, sin problema. Nos facilita muchísimo la preparación. Como siempre, cuanto mejor la marca que usemos, más rico será el resultado, como pasa con todos los ingredientes de una receta. 

   El chili con carne se puede hacer picante, muy picante... o sin picante, al gusto. También podemos elegir lo que prefiramos para darle ese punto picante. Podemos utilizar chiles frescos, cayena, pimentón picante... lo que más cómodo nos resulte o nos guste más. Por ejemplo mi padre siempre usa tabasco para hacer un plato picante. Hasta para las gulas al ajillo. Dice que así siempre sabe lo que pone y no se la juega: una gota, tres, diez, lo que sea, y que con las guindillas nunca sabes cómo de picante es esa en concreto. Razón no le falta, pero yo la verdad es que no uso tabasco. En este caso, 1 chile y medio fresco (pequeños) y unos chiles secos que casi no pican pero que dan un sabor buenísimo, que me regaló mi amiga mexicana Ana Laura.

   El plato está mejor reposado, hasta de un día para otro, así que es estupendo para tupper. Acompañado de un poco de arroz blanco, o dentro de una patata asada... está buenísimo. ¿Os animáis?
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