Ya estoy otra vez aquí, con una ensalada. Hemos arrancado la temporada, y es que a Linz han llegado también los calores. Además, cuando me enteré del #Diadelaensalada, al pensar alguna original para poder participar, se me ocurrieron estos vasitos crujientes de ensalada de rúcula con vinagreta de frutos rojos.
Al final no pude encontrar los ingredientes, así que preparé una Erdäpfelsalat o ensalada de patata austriaca, que tenía muchas ganas de enseñaros. Pero claro, tenía la idea de los vasitos rondando por la cabeza y estaba deseando hacerlos. Además, el fin de semana compré pasta filo para hacer unos triángulos de feta y cilantro y me sobró... o tal vez hice que me sobrara, para tener escusa para estos vasitos...
La idea inicial era preparar esta receta con frambuesas y espinacas. Pero vi unas grosellas fantásticas llamándome a gritos, y no pude resistirme. Si preferís hacerlo con frambuesas, que son más fáciles de encontrar, o con fresas, quedará genial también. Las hojas también al gusto: rúcula, espinacas, acelgas baby, canónigos...
Los vasitos son muy fáciles de hacer. Tan sólo hay que tener cuidado de que no se quemen y son una idea estupenda para presentar ensaladas, postres... (bajad hasta abajo del todo si queréis ver lo que hice con uno que me sobró). La verdad es que la pasta philo o filo se maneja estupendamente y da mucho juego.
Y la ensalada me ha encantado, tanto de sabor como de aspecto. ¿No os parece que quedaría genial en una comida de Navidad? Esas bolas rojas sobre fondo verde me han parecido preciosas. Espero que os guste tanto como a mi.










