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miércoles, 30 de octubre de 2013

Tortilla de bacalao con cebolla y pimiento caramelizados

 

   La de hoy es una receta que no es ni receta. Una tortilla sencilla. Cuatro ingredientes. Pero está tan rica que quería enseñaros como hago yo la tortilla de bacalao. 

   Como siempre en las tortillas, está la pelea: ¿muy hecha o poco hecha? ¿Cual es su punto justo? Perdón pero aquí no voy a ceder: una tortilla de bacalao como está rica es así, jugosa, casi líquida, que se deshaga... ahora que si el pinche quiere pasar la suya otra vez por la sartén porque así no le gusta, allá él. Aquí hemos venido a disfrutar de la comida, así que como siempre, para gustos los colores, y cada cual tiene que hacer la tortilla como más le guste, para disfrutarla. 

   Al toque clásico de la tortilla de bacalao tan típica de mi tierra he querido darle un toque especial con la cebolla y el pimiento rojo caramelizados. Eso, un buen bacalao, unos buenos huevos... y una cena rica, y además ligera. ¿Quien se apunta? 

jueves, 28 de junio de 2012

Mini tortillitas de calabacín al dente


   Hoy os presento una de las recetas menos fotogénicas de la historia. En casa hacemos un montón de veces estas mini tortillitas de calabacín, pero nunca llego a sacarles fotos, porque aunque están buenísimas, el aspecto no es nada fotogénico.

   Pero de hoy no pasa. Una vez más las estaba preparando y he pensado que tenía que compartir la receta. Acompañadas de un poco de ensalada, o de un gazpacho como hoy, son una cena ligera y sana, buenísima. Además, como pasa con la mayoría de las tortillas, se pueden comer frías o templadas y están también buenísimas.

   Aviso para cocinillas: en casa nos gustan las verduras de cualquier forma, a poder ser poco hechas. Por eso nos encantan estas tortillitas: el calabacín se queda casi crudo. Le da una jugosidad tremenda a la tortilla, como si llevara queso sin llevarlo, pero está casi crudo. Y se nota. Y me encanta.

   Las cantidades las hago un poco a ojo. La idea es que quede una proporción como cuando hacemos tortilla de patata, con más patata que huevo. En este caso más calabacín que huevo. En las fotos se ve más líquida de lo que me suele quedar. Pero no pasa nada tampoco. Cuando al ir friendo, al final nos quede casi todo huevo, lo podemos hacer a modo de tortilla francesa y queda riquísimo también.

   El jamón york es opcional, pero le da un sabor muy rico y hace un plato más completo, o eso creo. Yo lo hago por el sabor, pero se puede prescindir de él sin problema.

martes, 20 de marzo de 2012

Mini quiches de brócoli, tomatitos cherry y sobrasada



   Me encantán las quiches. Se preparan rapidísimo, se pueden dejar listas con antelación, son ideales para llevar de picnic o a una merienda... y se pueden hacer de los ingredientes que más nos apetezcan. Aquí en el blog hace tiempo ya publiqué una de salmón, brócoli y queso azul, pero también en I Love Tapas y Mumumío he publicado alguna distinta, como este original de zanahorias, jengibre y cilantro o este de tres quesos con cebolla caramelizada. ¡Siempre están buenas!

   En casa había hecho alguna vez quiche con sobrasada. Y la receta es tan sencilla que me daba hasta cosa publicarla. Pero hace poco me compré unos moldecitos desmontables individuales y estaba deseando estrenarlos. Así que he repetido receta y os traigo esta quiche de brócoli, cherrys y sobrasada, que está buenísima, con el dulce de las verduras y el picante de la sobrasada, nos encanta.

   Además, si la sobrasada viene directamente desde Mallorca, (gracias una vez más Teresa, estaba buenísima, la hemos aprovechado hasta el final) el resultado es espectacular.

   Para la base, lo que más os guste. Masa quebrada casera es lo mejor. Si no, a mi me gusta mucho cómo queda con hojaldre comprado. También otro tipo de masa, como una tipo brisa que he utilizado yo esta vez (ya que mi pinche me hizo el favor de bajar a comprar "hojaldre" al super... Pinche, apunta: hojaldre, en alemán, Blätterteig) también queda buenísimo.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Revuelto de salmón ahumado y tomate


   Me encantan los revueltos. Creo que lo que más me gusta de ellos es abrir la nevera y con lo que encuentre y dos huevos, tener lista en menos de 10 minutos una comida o cena riquísima. Pero además de mis revueltos improvisados, hay algunas combinaciones de sabores que me gustan especialmente.

   Es lo que pasa con este revuelto de salmón. Siempre que hay una bandeja abierta en la nevera, me guiña un ojo, y me invita a hacerme un revuelto. Con el huevo y el tomate me parece que queda un sabor suave pero intenso, que con un poquito de pan me vuelve loca.

   Cebolla, puerro o las dos cosas para dar un punto de crujiente, y algún lacteo. En este caso he utilizado un quesito con finas hierbas que ha aparecido bagabundeando en el fondo de la nevera. Si no, un chorrito de leche o nata, o una cucharada de Philadelphia o yogurt. Me parece que le dan al huevo, que nunca bato del todo, una consistencia que me encanta. 

lunes, 10 de octubre de 2011

Especial recetas de Halloween: Ojos sangrientos


   El año pasado me quedé con las ganas de publicar algunas recetas para Halloween. Estábamos en plena mudanza hacia Viena y fue imposible ponerme a ello. Pero sí que tuvimos tiempo de organizar una mini-fiesta en la que preparamos algunos platos terroríficos...

   Este año, animada además por mi pinche que quiere repetir fiesta, y las chicas de Party Fiesta Vizcaya (C.C. Max Center y C.C. Zubiarte), con las que he llegado a un "pequeño acuerdo", voy a mostraros mi versión de algunas de las recetas para Halloween que más me gustan.

   Creo que no serán muchas cosas nuevas, está casi todo inventado, y hay por ahí blogueros/as artistas con mucha más imaginación que yo. Pero intentaré darles mi toque particular, y enseñaros algunas de mi invención, además de hacer una recopilación de recetas para que sea facilísimo organizar una fiesta de Halloween. 

   ¿Os gustan estos ojos sangrientos? Es una de las recetas que hice el año pasado para la fiesta y a todos les gustaron mucho.


   Son simplemente unos huevos rellenos, de aquello que más os guste, pero con un toque siniestro y divertido, para ambientar la noche de Halloween. En las fotos no se ven mucho "las venitas", maldades de la cámara... pero en la foto de los huevos podéis ver como sí que quedan marcadas. 

   Tanto para estas venas como para el color azul he utilizado colorante alimenticio, fácil de encontrar en grandes superficies. Si no tenéis, o preferís no usarlos, podéis utilizar rodajas de aceitunas verdes para el iris, y hacer las rayitas rojas con un poco de ketchup y un palillo.

miércoles, 13 de julio de 2011

Rollitos de espinacas y requesón


   Esta es una receta que se me ocurrió de pronto mientras preparaba la cena del día anterior y que fue todo un éxito.

   Las espinacas me parecen aburridas. Hubo una época, cuando compartía piso con mis amigas, que las comía a todas horas, y creo que me saturé. Ahora da igual cómo las prepare, que me parecen de lo más aburridas. Pero como son tan buenas, y por variar, las suelo comprar y las mareo en la nevera hasta que llega el momento de comerlas. Una noche, mientras mi pinche se hacía una tortilla con su ración (yo me decanté por una ensalada de pollo...) se me ocurrió cómo prepararlas para el día siguiente: en forma de tortillas muy finitas, rellenas de queso y frutos secos.

   El resultado no es ligero, y con el requesón queda bastante contundente, pero es una forma estupenda de preparar las espinacas engañando un poco al paladar y la vista: estupenda para mí y para niños y mayores anti-espinacas.

lunes, 30 de mayo de 2011

Tortilla caprese


   Últimamente me pasa mucho que hojeando libros de cocina, o blogs, guardo en mi cabeza una receta... que luego no se parece nada a la original. La receta de la que viene esta receta se llamaba "tortilla ligera" y es de uno de los libros que me he comprado en alemán (Frische Küche) y que iré destripando poco a poco. 

   Do momento hoy he llegado a casa con ganas de esta tortilla rellena de tomate, mozzarella de búfala y albahaca. Y he mirado el libro a ver si ponía algo especial y resulta que la receta llevaba champiñones, tomates asados, otras hierbas... así que me he ceñido a los sabores que me apetecían, y el resultado me ha encantado.

   Los ingredientes, además del huevo son los de una tradicional ensalada caprese, así que de ahí le ha nacido el nombre a la tortilla. Es una de las ensaladas más típicas de la cocina italiana, que además representa con sus colores los de la bandera nacional. Y es una combinación fantástica. Y por si fuera poco, la mezcla de tomate y huevo me encanta. Es un sabor que encuentro muy sencillo, pero a la vez muy delicado, me parece perfecto. Pero creo que esto ya os lo he contado cada vez que hago una tortilla con tomates al horno, un revuelto, huevos al plato... son un poco pesada a veces. Así que vamos con la receta, que es tan fácil que me ha quedado más larga la introducción que la explicación en sí.

lunes, 16 de mayo de 2011

Salteado de arroz oriental con brócoli y mango


   Los viernes es para mí el día de los salteados. No tengo clase, así que puedo trabajar un rato por la mañana tranquilamente, pensar alguna receta, comprar los ingredientes y cocinar algo original para comer. Lo que se resume en que llega la hora de comer, sigo en pijama y no me apetece salir a comprar nada. 

   Así que abro la nevera, y mezclo. Antes me pasaba con los revueltos, ahora con los salteados, como el de quinoa que os mostraba hace unos días. ¿Porqué? Pues porque con un poco de arroz, quinoa, cuscus, fideos chinos, y lo que haya en la nevera te preparas un plato diferente cada vez, completo, rico... ¿Que más queremos?

   Además desde que he descubierto que el brócoli se cuece al vapor en tres minutos y queda de un color verde intenso y con todo su sabor, siempre tengo en la nevera un ramillete. Y el sabor del mango en este tipo de platos me encanta. Como quería algo más de proteína, hice unas tiras de una especie de tamagoyaki o tortilla japonesa, rico y vistoso. ¿Y el queso feta? Lo siento, rompe el toque oriental (bueno, y el mango...) pero no puedo evitarlo, me gusta mucho como queda.


   Así que aquí está mi salteado de la semana:

Ingredientes:
   - 1 taza pequeña de arroz jazmín (por persona)
   - Un trozo de brócoli
   - 1/3 de mango
   - 1/2 cebolla
   - 1 huevo
   - Queso feta
   - Salsa de soja
   - Sal, azúcar, aceite de oliva

Preparación:
   Cocemos el arroz jazmín en abundante agua con sal unos 15 minutos, hasta que esté hecho. 

   Mientras se cuece el arroz, cortamos la cebolla en trozos pequeños y la ponemos a pochar con una pizca de sal y un poco de aceite.

   Para hacer la tortilla, batimos el huevo junto a una pizca de azúcar y una cucharadita de salsa de soja. La manera correcta de hacer una tamagoyaki es otra, y es preciosa, pero otro día os lo mostraré. Hoy, para nuestro plato, hacemos lo siguiente: en una sartén antiadherente, con una gota de aceite, añadimos un par de cucharadas de huevo y con una espumadera, removemos hasta que se haga. Quedará como huevo revuelto, roto en trocitos. Retiramos y repetimos hasta que acabemos con el huevo.

   Como he dicho, me gusta cocer el brócoli al vapor. En unos minutos queda hecho, mantiene su sabor y sus propiedades, y su verde intenso, y además es rapidísimo. Si no tenemos como hacerlo al vapor (yo tengo la rejilla de ikea) podemos cocerlo en agua o saltearlo con la cebolla, pero nos llevará más rato. 

   Pelamos y partimos el mango en trozos pequeños, al igual que el queso feta.

   Cuando esté hecho el arroz, lo escurrimos, y pasamos a saltear todos los ingredientes. En un wok o sartén grande, con una gota de aceite, calentamos la cebolla. Enseguida añadimos el brócoli, y en cuanto se caliente, el mango y la tortilla. Luego incorporamos el arroz y un buen chorro de salsa de soja al gusto. Salteamos unos minutos, hasta que se caliente todo y se mezclen los sabores.

   Cuando esté listo, añadimos el queso en trozos, removemos bien y retiramos del fuego. Servimos inmediatamente, y a disfrutar...

lunes, 11 de abril de 2011

Huevos al plato


   Los huevos son un plato que se prepara en un momento. Abres la nevera, compruebas los restos que tienes dentro... enciendes el horno, y en un momento preparas una cena rica y fácil. Y tan sólo se mancha un cuchillo, una tabla de cortar y la cazuelita individual. ¿Puede haber algo mejor?

   Recuerdo que mi padre nos los preparaba a menudo hace años. Cazuelitas de barro individuales, tomate casero, algo de chorizo, unos guisantes... Eso es lo mejor de este plato, que lo que le quieras poner en el tomate, va bien. Si quieres hacer un plato muy ligero puedes poner tan sólo unas verduras en el fondo, estará riquísimo también.

   Aunque poner unas rodajitas de chorizo deja un saborcito en el tomate increible. Hace unos días los preparamos con unas rodajas de una salchicha típica de Viena, Käsekreiner, que tiene también un poco de pimentón, y el resultado fue similar.

   En la receta-ejemplo de las fotos puse unas rodajas de chorizo, unos champiñones, y un poco de queso de cabra. Pero lo que se os ocurra irá bien: morcilla, queso rallado, guisantes... Y un buen tomate, eso es fundamental. Lo ideal es que sea casero. Si no, de una buena marca que os guste, pero que sea salsa de tomate, nada de tomate frito.

Ingredientes, por persona:
- 1 huevo
- Salsa de tomate
- Lo que encontréis en la nevera: hoy, chorizo y champiñones
- Algo de queso (opcional)

Preparación:
   Precalentamos el horno a 200º.

   En el fondo de una fuente individual, o una cazuela de barro, ponemos los ingredientes que queramos. En este caso, unas rodajas de chorizo y unos champiñones troceados. Cubrimos con salsa de tomate sin que llegue hasta el borde. En este caso, como los champiñones queremos que se cocinen un poco, metemos la fuente al horno 5 minutos. Si tan sólo ponemos chorizo, o añadimos algo ya cocinado, no sería necesario este paso.


   Sacamos la bandeja del horno y ponemos un huevo sobre la salsa de tomate. Salpimentamos y si queremos, ponemos junto al huevo unos trozos de queso o un poco de queso rallado.


   Horneamos unos 7-8 minutos. Hay que sacarlo según veamos que ha cuajado la clara, pero sin que llegue a quedarse seca la yema.

   Acompañamos de unas buenas rebanadas de pan, ¡son imprescindibles!

lunes, 28 de marzo de 2011

Bacalao Dourado o Bacalhau à Brás



   En mi última visita a Bilbao me traje una pequeña remesa de Bacalao. Hasta ahora no me había animado mucho a prepararlo en casa, pero a partir de ahora cada vez que venga visita de España, encargo bacalao. Como echo de menos el pescado aquí en Viena...

   Esta receta tenía muchas ganas de hacer esta receta típica portuguesa. La probé una vez. No tengo ni la más remota idea de dónde, pero me quedé con el nombre. Bacalao dourado, o dorado, es por el bonito color del plato... pero no sabía ni que llevaba. 

   Así que cuando tenía unas estupendas migas desaladas, me puse a buscar la receta. La encontré en algunos blogs, pero me quedé con la receta de Mercado Calabajío. Sus recetas, además de perfectamente explicadas paso a paso, son éxito asegurado... Allí he descubierto el otro nombre de la receta, en portugués Bacalhau à Brás. Parece ser que este era el nombre de un mesonero de Lisboa que puso de moda este delicioso plato. 

   El resultado, riquísimo. Y se hace con 4 ingredientes. Aunque al leer la receta puede parecer un poco elaborado, todos los pasos son muy sencillos, y merece muchísimo la pena.


Ingredientes:
   - 250g de bacalao salado. Yo usé unas buenas migas
   - 2 patatas
   - 2 huevos grandes
   - 1/2 cebolla
   - 2 dientes de ajo
   - Sal, aceite de oliva virgen extra

Preparación:
   Lo primero que tenemos que hacer es desalar el bacalao. Para ello, lo ponemos en agua fría en remojo unas 24-36 horas. Durante este tiempo deberemos cambiarle el agua unas tres horas, y conservar siempre en la nevera. El tiempo dependerá del grosor de las piezas. Yo tenía unas migas grandes, así que lo tuve algo menos de 24 horas y quedaron perfectas.

   A la hora de preparar el plato, lo primero es freír las patatas, muy finitas, tipo patatas paja. Para ello, las pelamos y lavamos, y las cortamos lo más finitas que podamos. Si tenemos una mandolina, perfecto. Si no, yo lo hice con paciencia y un cuchillo bien afilado... no se tarda tanto. Ahora es donde viene el truco: para que no se peguen, las ponemos unos minutos en un cuenco con agua fría antes de freírlas. Así perderán el almidón y no se pegarán nada.

   En abundante aceite muy caliente, freímos las patatas muy bien secas en un papel de cocina, en tandas para que no se amontonen mucho, hasta que estén doradas. Las colocamos sobre otro papel de cocina para que suelten el aceite sobrante y reservamos.


   Mientras vamos friendo las patatas, cocinamos al vapor unos minutos el bacalao, para poder desmigarlo cómodamente. En una vaporera es lo más cómodo. Si no tenemos, en una sartén con un mínimo de agua y con tapa, lo haremos perfectamente. Un par de minutos es suficiente. Después, lo dejamos templar y lo desmigamos.

   En una sartén grande, en la que luego pondremos todos los ingredientes, ponemos a pochar la cebolla muy picada. En la misma sartén, ponemos un diente de ajo entero con piel pero golpeado, que luego retiraremos. Aparte, en un mortero, majamos el otro diente de ajo y le añadimos un dedo de agua. 

   Cuando la cebolla esté muy blanda y ligeramente dorada, retiramos el ajo y añadimos las migas de bacalao. Cocinamos un par de minutos, y añadimos el ajo que teníamos majado con el agua. Removemos hasta que se evapore el agua, y entonces añadimos las patatas.

   Cocinamos todo junto otro par de minutos, para que se mezclen los sabores.


   Batimos los huevos con una pizca de sal y la añadimos a la sartén. Removemos hasta que cuajen, pero sin que llegue a quedarse seco.

   Servimos caliente con unas tostas de pan para acompañar. Podemos colocar sobre el plato cebolla, perejil picado y aceitunas negras. Pero yo lo acompañé de una sencilla ensalada de tomate, que combina perfectamente con el sabor.


lunes, 21 de febrero de 2011

Huevos rotos con jamón y cebolla caramelizada


   Los huevos rotos son un clásico, tan sencillo, que no es necesaria receta. Pero hoy os traigo alguna idea para que triunfen aún más. Hace tiempo vi esta forma de prepararlos en el estupendo blog de Alfonso, Recetas de Rechupete, y desde entonces los hago así.

   El puntito que le da la cebolla caramelizada es estupendo, un toque dulce como sorpresa en algunos bocados... irresistible.

   No os fiéis del amarillo radiactivo de las patatas, ya sabéis que las cámaras a veces juegan alguna mala pasada.


Ingredientes:
   - 3 patatas hermosas
   - 1 cebolla
   - 3 huevos
   - 4 lonchas de jamón
   - Sal, aceite de oliva
   - Azúcar moreno, vinagre de Módena

Preparación:
   Lo primero que tenemos que hacer es caramelizar la cebolla. Para ello, la cortamos en tiras finas y la ponemos a pochar a fuego suave hasta que esté bien blanda. Lo ideal es dejarla cocinarse lentamente hasta que caramelice con sus propios azúcares, pero yo nunca tengo la paciencia necesaria. Cuando está bien blanda, le añado una cucharadita de azúcar moreno y otra de vinagre de Módena y lo dejo cocinar un par de minutos más. Cebolla caramelizada express.

   Cortamos la patata como para tortilla, en láminas ni finas ni gruesas, y la freímos en abundante aceite de oliva. Nos tiene que quedar jugosa, pero crujiente, algo más tostada que si la hiciéramos para tortilla. Aunque en realidad, las patatas fritas en este plato, también son cuestión de gustos. A mi me gustan así porque me parece que quedan más blanditas, pero mi pinche dice que él las pondría en forma de patatas fritas de toda la vida.

   Colocamos el jamón troceado, en trozos no muy pequeños, sobre un papel de horno en una fuente, y lo gratinamos durante un par de minutos, hasta que quede crujiente sin quemarse.

   Salamos las patatas y las colocamos sobre un plato grande. Sobre ellas, colocamos el jamón tostado y la cebolla caramelizada bien repartida.

   Tan sólo queda freír los huevos, teniendo especial cuidado de que no cuaje la yema, ya que es fundamental para unos auténticos huevos rotos. Los colocamos sobre el resto del plato, y servimos inmediatamente.


   Los rompemos en la mesa con ayuda de dos tenedores o dos buenos trozos de pan... y a disfrutar.
   

miércoles, 9 de febrero de 2011

Quiché de salmón, brocoli y queso azul - Receta de sobras


   Adoró los Quichés. Se pueden comer fríos o templados, son perfectos para llevar a una fiesta porque son facilísimos de transportar, y sobre todo, porque admiten cualquier relleno. El de hoy, de brócoli, salmón, y queso azul, lo he hecho con algunas sobras que había en casa. Por eso aprovecho para presentarlo al concurso de Laube, del blog Sano y Derechupete, que tiene por tema ¡Aprovéchame!


   Teníamos un poco de brócoli cocido que había sobrado de ayer. Un resto que no daba para un plato, y para compartir como guarnición tampoco daba para mucho. Además, me pasé en la cocción, con lo que estaba un poco blandurrio. Y además el pinche me llevaba un par de días recordando que teníamos salmón a puntito de caducar en la nevera. Es curioso la poca fecha de caducidad que tienen aquí los productos, hay que hacer la compra casi a diario. Así que venía yo pensando en como sacar de ahí una comida... y lo he visto claro: hace poco vi en un blog una quiché de salmón, brócoli y queso azul... ¡esta es la mía! Pero cuando he llegado a casa a mirar corriendo la receta que tenía guardada, resulta que era esta apetecible pastel de salmón, espinacas y queso feta, de Alimonia. Buenísima pinta, pero no era lo que buscaba... Pero está en la lista de pendientes, que pinta tiene...

   Pues nada, a improvisar, que ya se me había metido en la cabeza. Es lo bueno de las quichés, no tienen misterio. Lo ideal es hacerlo con masa quebrada, pero tenía una masa de hojaldre en la nevera que también necesitaba usar, y esta receta va de aprovechamientos,  ¿no? pues con hojaldre está buenísima también... Así que así es como ha nacido esta receta que repetiremos, nos ha encantado.


Ingredientes:
   - Unos brotes de brócoli cocidos, sobras (o no) de una comida anterior
   - 100g de salmón ahumado (a punto de caducar, aunque esto no es necesario)
   - Queso azul, el mío tipo Gorgonzola
   - 4 huevos
   - Un chorro de nata (yo no tenía en casa, así que he puesto leche: más ligero y de aprovechamiento)
   - Sal, pimienta 
   - 1 lámina de hojaldre (o mejor aún masa quebrada)

Preparación:
   Precalentamos el horno a 200º. Cortamos la lámina de hojaldre del tamaño de nuestro molde y lo colocamos con cuidado de que quede bien pegado al borde. Es importante que el fondo quede bien colocado. Podemos recortar las esquinas para darle a los bordes una altura uniforme, cortando de donde sobre y poniendo donde falte: se pegará con una ligera presión que hagamos. Yo he utilizado el propio papel de horno que trae para que sea mucho más fácil despegarlo del molde cuando esté hecho. Pinchamos ligeramente el fondo del hojaldre con un tenedor para que no se hinche al hornear y reservamos en la nevera hasta que tengamos listos el resto de ingredientes.


   Si el brócoli es fresco, lo cocemos, o lo hacemos al vapor con un poco de sal. Con que esté al dente es suficiente, no es necesario que esté muy hecho. Lo cortamos en ramilletes pequeños. Troceamos el salmón en tiritas, y partimos el queso en dados o trozos pequeños.

   Batimos los huevos, les añadimos una pizca (muy poca) de sal y un poco de pimienta molida. Incorporamos un chorrito de nata o leche y mezclamos bien.


   Colocamos dentro del molde todos los ingredientes bien repartidos. Yo he puesto un poco de brócoli, la mitad del salmón, y unos trozos de queso, y luego otra vez en el mismo orden. No han sido capas como tal, ya que estaba todo muy repartido. Por último, añadimos el huevo con cuidado y movemos un poco el molde para que llegue hasta todos los rincones. Si flota algún trozo de salmón podemos empujarlo un poco hacia adentro.


   Tan sólo queda hornear. Yo uso un molde pequeño, de 16 centímetros de diámetro. Me gusta mucho más así porque queda más alta la quiché. Pero se puede hacer sin problema en el típico molde grande y bajito. En ese caso, será suficiente con 20 minutos de horno. Yo, como tenía una altura de unos 7cm, lo he tenido unos 35 minutos. En cualquier caso, estará listo cuando pinchemos en el centro con un palillo y salga húmedo pero limpio. 


   Se puede comer frío o mejor aún, templado. Acompañado de una ensalada tenemos una comida o cena, más que completa, sana y riquísima. Y en este caso... de aprovechamiento. 

viernes, 3 de septiembre de 2010

Tortilla de pescado y cebolla caramelizada

 
   Cuando vengo a Bilbao unos días una de mis obsesiones es comer buen pescado. Si, en Madrid también se puede encontrar, pero normalmente a altos precios, o en pescaderías de barrio a las que nunca tengo tiempo de ir... Así que cuando estoy aqui, aprovecho. Y prácticamente como más me gusta es al horno sin más que con un poco de sal y luego un sofrito de ajos y una gota de vinagre por encima... 

   Y a veces sobra, y claro, al día siguiente no está tan bueno, así que cuando vi la idea de utilizar los restos de pescado al horno para hacer una tortilla en Pistoynopisto, me pareció una idea fantástica. Ya lo hemos hecho algunas veces, pero aún no os lo habñia enseñado, y ¡está riquisima!

   Y es ligero, y aprovechas los restos y es fácil y es sano y es ligero... ¿quien da más?


Ingredientes:
   - Un buen trozo de pescado al horno, sobras de la noche anterior. En mi caso, lomo de merluza y algo de cogote
   - 1 cebolla
   - 4 huevos
   - Sal, aceite de oliva, pimienta negra o especias al gusto

Preparación:
   Lo primero que tenemos que hacer es caramelizar la cebolla. La ponemos en juliana a fuego suave  mucho rato, hasta que se vaya caramelizando en sus propios azúcares. Esta es la forma idónea, pero si no tenemos tiempo yo suelo hacerla añadiendo una cucharadita de azúcar moreno y un chorrito de vinagre de módena a la cebolla pochada y cocinando un par de minutos más.

   Desmigamos bien el pescado, teniendo especial cuidado en que no queden espinas. Lo añadimos a los huevos batidos junto a la cebolla caramelizada. Si el pescado tenía guarnición también podemos ponerla  troceada en la tortilla: pimientos, patatas, tomate... Añadimos una pizca de sal y pimienta, u otras hierbas arómaticas o especias que nos apetezcan: tomillo...

   Volcamos a la sartén y cuajamos al gusto, como una tortilla de patatas. A mi me ha quedado un poco más finita de lo que me habría gustado, tras un pequeño percance con las sartenes de mi madre y la placa de inducción que aún no controlo... pero estaba deliciosa. Acompandolo de una buena ensalada tenemos un rico plato único.


lunes, 31 de mayo de 2010

Ensalada de bacalao y naranja




    Tenía muchas ganas de hacer esta ensalada. La había visto en muchos blogs, pero la combinación de Patt, de Cocinando para Lola me ha encantado. Yo lo he presentado todo en láminas, pero en salpicón como hace ella, tiene que estar buenísima también.

   Lo que más me ha gustado de esta ensalada es que tiene un sabor que sorprende, pero no es nada fuerte. Además se puede comer templada, (que es lo que hice yo) o bien fresquita para los calores que llegan…

   Esta vez he usado una bandeja de migas de bacalao, que me dan menos respeto a la hora de desalar, pero también se puede hacer con una buena tajada de bacalao.

   Así que aquí os dejo, con una ensalada más… espero no aburriros, pero es que ¡me chiiiiflan las ensaladas!

Ingredientes:
   - Bacalao salado, una bandeja pequeña de migas en mi caso
   - Patatas
   - 1 naranja
   - 2 huevos
   - 1 cebolleta
   - Aceite de oliva virgen extra, vinagre (yo de Módena) y sal

Preparación:
   Desalamos las migas de bacalao con anterioridad. Yo lo hago en 24 horas, cambiando el agua 2 o 3 veces a las migas que previamente hemos pasado por el grifo para quitar el exceso de sal.  La verdad es que quedan un pelín sosas, pero siempre me da miedo que queden demasiado saladas.

   Cocemos las patatas y los huevos.

   Para cocinar el bacalao, podemos hacerlo a la plancha o cocido. Yo, al ser migas, las he pasado por la sartén con un hilito de aceite y un ajo, para que queden más sabrosas. Si tenemos una tajada de bacalao, será mejor cocerlo para poder separar las lascas para la ensalada. ¡A tu gusto!

   Pelamos la naranja quitando bien todo lo blanco y la cortamos en rodajas finas. Cortamos también la patata y el huevo y picamos finita la cebolleta.

   Tan sólo nos falta presentarlo como más nos guste. Yo lo he hecho de la siguiente manera: Una base de patata y sobre ella, capa a capa, el resto de ingredientes: naranja, huevo, el bacalao desmigado y cebolleta. Aliñamos al gusto… ¡y a disfrutar!

jueves, 8 de abril de 2010

Flan de Earl Grey


   Tenía la idea en mente de hacía tiempo. La ví primero a Carmen, de Dulces Bocados, y luego a Palmira, de Come Conmigo. Lo he hecho como esta última porque tengo un bote de sirope de ágave muerto de aburrimiento, y porque así es más ligerito, que llega la primavera y hay que aligerar un poco!

Ingredientes:
   - 1/2 litro de leche, de la que useis en casa, yo semidesnatada
   - 3 cucharadas de té del que más os guste (Palmira y yo nos quedamos con el Earl Grey!)
   - 45g de sirope de ágave
   - 2 huevos
   - 1 cucharada de gengibre en polvo (dependiendo del té que useis le puede ir bien o no)

Preparación:
   Ponemos la leche al fuego en un cazo, y cuando rompa a hervir añadimos el té y el gengibre y retiramos del fuego. Dejamos que infusione 5 minutos y colamos.
   Por otro lado, batimos los huevos junto al sirope de ágave. Añadimos la leche removiendo todo el rato y ponemos en los moldes.
   Al baño maría, cocinamos al horno a 160º unos 30 minutos. Para saber si está hecho, lo movemos un poco a ver si "tiembla".

Mmmhhh...

miércoles, 31 de marzo de 2010

Revuelto "de la casa"


   Si tuviera un restaurante, esta cosa tan feucha sería el "revuelto de la casa". Revueltos se hacen en todas las casas. Para aprovechar unas sobras, para preparar algo rápido, porque están buenos... Pero esta combinación me ha enganchado. Hay que ver como una cosa tan tonta se te antoja una temporada...

Ingredientes (por persona):
   - 3 o 4 espárragos trigueros
   - 1/2 cebolla
   - 1/2 tomate (o 1 si es pequeñito), también valen un puñado de tomates cherrys
   - Un par de lonchas de jamón
   - 1 o 2 huevos (dependiendo del hambre...)
   - Un chorro de leche o nata
   - Queso rallado (opcional)
   - Pimienta molida

Preparación:
   Limpiamos y troceamos los espárragos y los ponemos a fuego medio en una sartén con un chorrito de aceite. Picamos la cebolla en juliana y añadimos. Salamos un poco y cocinamos un par de minutos.
   Picamos el tomate en daditos y lo mezclamos con lo anterior. Enseguida incorporamos el jamón en tiritas.
   Damos un par de vueltas y añadimos el huevo batido con un chorrito de leche o nata y un poco de queso rallado. Ahora ya viene el gusto de cada uno, más o menos hecho el huevo. 
   Servimos espolvoreado con un poco de pimienta y acompañado de algunos biscotes, pan frito...

A mi me encanta así, pero un revuelto... ¡de cualquier cosa está rico!

   Disfrutad de las vacaciones, nos vemos a la vuelta.

lunes, 25 de enero de 2010

Pipirrana "a mi manera"


   Un plato más veraniego que otra cosa... pero es que a mi las ensaladas, ¡siempre me vienen bien! La única diferencia es que en verano la metería un buen rato a la nevera para que esté bien fresquito. Ahora la dejo a temperatura ambiente, que entre mejor.

   Con ingredientes de "fondo de armario", listo en un momentito!

Ingredientes:
   - 1 tomate maduro grande
   - 3-4 buenos pimientos asados
   - 1 lata de atún en aceite
   - 1 huevo duro
   - 1 diente de ajo muy picadito (opcional)

Aliño:
   - Sal, aceite de oliva Virgen Extra, vinagre de vino. Yo le pongo abundante vinagre, que quede alegre...

Mmmhhh....

jueves, 14 de enero de 2010

Clafoutis de puerros y espárragos verdes


   Hace unos días Eva nos regaló esta receta de Clafoutis salados, y no he podido esperar más para probarlos, con mi propio relleno: ¡a paseo la dieta!

   No tengo moldecitos individuales, y no me apetecía nada hacerlo en un molde grande, ¡individuales son tan bonitos! Así que lo he hecho en un molde de silicona para muffins. No confiaba nada en que se pudieran desmoldar, pero ha sido increiblemente fácil!

   Podeis poner las verduras que más os gusten, como yo, que he adaptado el relleno a ese manojito de espárragos verdes que quedaban en la nevera...

Ingredientes:
   - 5 espárragos trigueros
   - 2 puerros pequeños
   - 1 cebolleta
   - Un paquetito de taquitos finos de jamón serrano
   - 3 huevos
   - 20g de maizena (no tenía, así que he usado harina normal, y quedan estupendos también)
   - 10cl de nata ligera de cocinar
   - 10cl de leche
   - 75g de queso rallado
   - Sal, aceite de oliva, pimienta molida

Preparación:
   Precalentamos el horno a 210º.
   En una sartén con un poco de aceite ponemos a pochar las verduras bien cortaditas. Añadimos una pizca de sal, pero con cuidado, que el jamón ya dará sal al plato. Cuando esté casi hecho, añadimos el jamón, damos unas vueltas y apartamos del fuego.
   Mientras se hacen las verduras, batimos los huevos en un bol aparte, e incorporamos la maizena, la nata, la leche, el queso, una pizca de sal y un poco de pimienta negra. Mezclamos bien hasta tener una salsa homogenea.
   Colocamos las verduritas el fondo de los moldes, bien repartidas. Añadimos la mezcla anterior para terminar de llenarlos. No tiene que quedar hasta el borde, que luego crece.
   Horneamos a 210º durante 30 minutos, y listo!
  
 

   Si son moldecitos individales se pueden servir tal cual. En mi caso salieron muy bien del molde de silicona, ¡y eso que se me olvidó engrasarlo primero!

   Como somos unos ansiosos nos los comimos cuando todavía quemaban, ¡no queríamos que se enfriaran!  Pero luego descubrimos que templados-casi fríos están mejor aún.

   Mi pinche me dijo que es de lo más espectacular que he hecho, jiji, ¡gracias! La verdad es que estoy descubriendo muchísimas recetas fantásticas en los blogs que visito. Y mejor aún, se me está despertando una curiosidad enorme por probar cosas nuevas, superarme cada día... ¡estoy enganchadísima! Así que muchas gracias a todos aquellos que estais contribuyendo a esta nueva faceta mía. Y por supuesto, gracias por vuestras visitas y comentarios, que me hacen mucha ilusión cada uno de ellos!!

 

sábado, 2 de enero de 2010

Tortilla de calabacín



¡Una cena ligera para estos días, entre fiestas y fiestas!

Ingredientes:
   - 1 calabacín pequeño
   - 1/2 cebolla
   - 2 huevos
   - Sal, aceite de oliva, pimienta molida

Preparación:
   Pelamos y cortamos el calabacín el lonchas muy finas. Yo lo hago con un cortador de queso, o con un rayador, que quedan de 1 o 2 mm. Picamos la cebolla en juliana, y la ponemos junto al calabacín en una sartén con un poquito de aceite y un poco de sal. Lo hacemos a fuego suave durante unos 5 minutos.
   Cuando está casi echo del todo, subimos el fuego y lo movemos durante otro par de minutos, para que coja un poco de color.
   Batimos los huevos y le ponemos un poco de sal y pimienta. Añadimos las verduras y lo cocinamos como una tortilla de patatas, dándole la vuelta con un plato. No tiene que quedar muy seca, es mejor jugosa: ¡aunque la cebolla y el calabacín colaboran con ésto!

lunes, 14 de diciembre de 2009

Tortilla de tomates al horno


   Esta receta la he copiado de mi hermana. Eso significa que es ¡¡fácil, fácil, fácil!!

Ingredientes:
   - 2 tomates medianos
   - 4 huevos
   - Sal, aceite de oliva, pimienta negra, hierbas aromáticas (yo uso mezcla de hierbas provenzales)

Preparación:
   Precalentamos el horno a 200º.
   En una fuente para horno, ponemos los tomates cortados el rodajas finitas bien extendidos en la fuente. Pueden montarse unas rodajas sobre otras. Por encima ponemos un poco de sal y un chorrito de aceite, y metemos al horno 10 minutos.
   Batimos los huevos y les añadimos un poco de sal, pimienta negra molida y hierbas aromáticas al gusto.
   Echamos los huevos sobre los tomates bien repartido y horneamos durante 5 minutos más.

   El huevo queda muy esponjoso y ¡la combinación con el tomate es perfecta!
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