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miércoles, 25 de junio de 2014

Strudel de espárragos y requesón


   En la anterior entrada os hablé del Strudel en la cocina austriaca. Lo versátil que es, que se puede preparar tanto dulce como salado... además, os animé a preparar en casa la masa de strudel casera en un paso a paso detallado que espero que os gustara y ayudara.

   Hoy os propongo un relleno de strudel que está riquísimo, en casa nos encanta. Una base de requesón que hace de cama para los espárragos. En este caso he usado blancos y verdes intercalados, pero se pueden hacer con los que tengáis. Es mejor que sean frescos, pero si se escurren bien y se secan con un papel de cocina, se pueden usar espárragos blancos de bote también.

   La masa de strudel es mus fácil de hacer en casa, de verdad. Pero si no os animáis o no tenéis tiempo, este strudel se puede hacer sin problema con masa de hojaldre o pasta filo.

   Un plato muy rápido y fácil de preparar, ideal para tomar templado, perfecto para una comida o merienda de verano.

jueves, 12 de junio de 2014

Masa de strudel, receta austriaca


   El strudel, el rey de la cocina austriaca. El strudel de manzana, uno de sus platos más internacionales. Pero el strudel es mucho más: se prepara dulce o salado, con cualquier relleno, de primero o de postre. Gigante, como les gusta hacerlos aquí. O pequeño, más manejable. 

   De verduras, de carne (pequeñito, para cortarlo en rodajas y ponerlo en la sopa), de patata, de manzana, de requesón, de frutos rojos... lo que queramos.

   ¿Y la masa? Pues aunque podemos usar hojaldre o pasta filo para facilitarnos la labor, la verdad es que preparar masa de strudel en casa es fácil y divertido. Espero que con las imágenes en movimiento que hemos preparado, no quede ninguna duda y os animéis a probar. 

   Hace unos meses hice un curso de strudel. Perfecto para aprender todas las posibilidades que ofrece, y para perder el miedo a prepararlo casero. Es todo cuestión de practicar un poco y jugar. Es una masa facilísima de trabajar, y además muy barata (agua, harina, aceite) así que perfecto para practicar sin miedo...

  ¿Vamos a ello?

lunes, 7 de octubre de 2013

Spinatspätzle, Spätzle de espinacas con salsa de nata y jamón



   Hoy os traigo de nuevo una receta típica austriaca. Hace unos meses os mostraba los Käsespätzle, gratinados al horno con mucho queso. Los Spätzle son unas bolitas de masa hervidas a base de harina y huevo muy típicos de Austria y algunas zonas de Alemania. Lo más normal es encontrarlos sencillos, servidos bien con queso fundido o alguna salsa, o bien como acompañamiento para platos de carne con salsa, como el Goulasch.

   Pero también es muy normal prepararlos con algún ingrediente que le de sabor, normalmente espinacas, como en nuestro caso: Spinatspätzle. Dependiendo de la cantidad de espinacas que les pongamos serán más o menos verdes. 

   El sabor a verdura no es muy exagerado, pero sí tienen un puntito muy rico que combina estupendamente con una salsa suave, como esta de jamón y nata, también todo un clásico. Yo la preparo con leche evaporada, algo más ligera y menos espesa, y queda igual de rica.


   ¿Vamos a por la receta?

jueves, 18 de abril de 2013

Krautstrudel, Strudel de col


  Hoy vuelvo con un plato austriaco: Krautstrudel o Strudel de col. Quien dice austriaco dice alemán, húngaro... no se sus orígenes, lo que se es que aquí es muy conocido... ¡y yo hasta ahora sin probarlo! pero se lo vi hace unas semanas a un compañero y me puse a investigar, y enseguida nos pusimos manos a la obra. 

   Y nos gustó tanto que ya lo hemos repetido varias veces, con sin hojaldre, tan sólo el relleno a modo de guarnición, algún día que no tocaba darse caprichos. 

   Tiene un sabor muy especial, con la col caramelizada, el bacon ahumado y el comino. Hay veces que sorprende cómo con muy pocos ingredientes se puede preparar algo tan rico y de un sabor tan diferente. 

   La masa, lo ideal es que sea casera. Pero se puede hacer perfectamente con una masa tipo philo, o simplemente con hojaldre refrigerado. Sale riquísimo. 

   Para acompañar he preparado un salsa de yogurt. Normalmente no se sirve con el struddel de col, pero sí con el de verduras variadas, y le da un toque fresco que le va estupendamente. 

   Se tarda un poco en hacer el relleno, pero es muy muy fácil. Tan sólo hace falta paciencia. El bacon podemos no usarlo si queremos preparar un plato vegetariano, pero, sobretodo si usamos una panceta ahumada, le da un sabor buenísimo, y no hace falta poner mucho. 


   No dejéis de probarlo, un plato diferente y adictivo.

jueves, 21 de marzo de 2013

Käsespätzle. Receta austriaca


   Käsespätzle. Bajo este nombre tan raro se esconde un plato tradicional austriaco que no falta en ninguna fiesta, feria o estación de esquí. Se lee algo así como Quese-espechle y es uno de esos típico platos austriacos perfectos para combatir el frío invierno... pero que te comerías con sus 5000 calorías en cualquier momento del año.

   Los Spätzle son una especie de Ñoquis hechos de harina, huevo y agua. Luego se les añade queso y cebolla frita, o bacon y verduras... Los suelen preparar en sartenes enormes en las fiestas, con toneladas de queso fundido... es un vicio.

   También es muy típico servirlos como guarnición, esta vez sin el queso. Acompañando un plato de goulasch o cualquier plato de carne con salsa. 

   Así que desde que llegué a vivir a Austria, estaba deseando prepararlos. Enseguida me compré la herramienta para hacerlos, pero no terminaba de lograr que la masa me saliera bien. Cada receta que leía tenía unas cantidades diferentes, y aquello nunca salía bien... así que "el cacharro" quedó en el fondo de un cajón durante meses. Hasta ahora que una compañera de trabajo me ha dado la receta de su madre, que se los prepara a menudo... y ha sido todo un éxito. 


   Es una pena que para prepararlos haga falta algún tipo de utensilio. El más sencillo es como el mío: una tapa de metal con agujeros de medio centímetro de diámetro. Se coloca directamente sobre la cazuela, se ponen un par de cucharadas de masa sobre ella, se aplasta con la rasqueta y caen al agua hirviendo. Los hay más sofisticados, como una especie de mandolina que va raspando la masa sobre el "rallador" o tipo prensa. Si no podéis conseguir algo parecido, siempre se puede hacer con un colador de agujeros grandes, un pasapurés, o un rallador grueso, o apañar un invento similar en casa... Su de Webos Fritos los hace con una jeringa gigante... ¡Imaginación al poder!

   Hay un montón de masas diferentes, esta esta es la más básica. Y la receta con queso y cebolla frita, también la más sencilla de preparar. Lo ideal es freír mucho la cebolla en abundante aceite muy caliente hasta que quede dorada y crujiente. Pero se puede hacer perfectamente con cebolla ya frita, como la que venden en Ikea.

   Y sobre el queso, uno fuerte, aromático, Emmental, por ejemplo. Es importante que sea fuertecillo y que funda bien. Aquí se prepara con Bergkäse, literalmente queso de las montañas, un queso apestoso y tierno, de lo mejorcito que tienen por aquí. Lo hay de varios tipos distintos, pero para unos buenos Käsespätzle, lo importante que sea aromático y que funda bien. 

   Os prometo que desde que me he puesto a preparar la comida hasta que ha estado el plato listo no han pasado ni quince minutos. ¡Es facilísimo!

miércoles, 1 de agosto de 2012

Marillenkuchen. Pastel de albaricoques austriaco



   Los albaricoques nunca han sido una fruta que me guste demasiado. Claro que seguro que tiene que ver que comparten temporada con los melocotones, las nectarinas, los paraguayos... así los pobres están eclipsados. Pero de todas formas siempre me han parecido demasiado dulces y aburridos, harinosos, nada refrescantes, con poco sabor... no, no es mi fruta preferida.

   Pero aquí en Austria es distinto. Podría casi decirse que los albaricoques son la fruta nacional. Llega la temporada y atiborran los mercados, las pastelerías, los postres caseros... El mercado al que voy los sábados tiene puestos exclusivamente de albaricoques, de Marillen. Los clasifican por zonas, por dulzura...


   Los albaricoques austriacos son más grandes y más naranjas que los que estamos acostumbrados a encontrar en España. más carnosos y menos harinosos, muy ricos la verdad. 

   Así que como homenaje a la fruta de temporada, y para compensar tanta receta verde que os traigo siempre, hoy os he preparado un Marillenkuchen, un pastel de albaricoques. Es un bizcocho horneado con la fruta por encima. Sosito pero dulzón, los albaricoques asados le dan una jugosidad y una acidez increíble.


   Como siempre que quiero hacer una receta austriaca, me paso a ver que cuenta mi amiga Maite. Efectivamente, allí estaba su flamante Marillenkuchen. Ella tiene mucha mano y mucha experiencia, y lo tiene perfecto, tuneado a su gusto, con una pinta riquísima. Pero hoy he querido traeros la receta tradicional, la que se encuentra igual por todas partes, la austriaca de verdad.


   Como bien dice Mai, la repostería austriaca, aunque os venga a la cabeza la tarta Sacher, es en realidad muy rústica, muy de granja. Nada de chocolate, que de eso no había. Fruta, frutos secos, semillas de amapola, huevos, harina, leche...





   Yo como siempre que hago dulces, he hecho la mitad de la receta y se ha quedado muy bajita para mi molde, pero no importa. Os pongo las medidas que he usado para un molde de 20 x 25. La próxima vez, para el mismo molde, pondré un 50% más de masa. 

   Os dejo con el bizcocho del verano. ¡Disfrutadlo que enseguida vuelvo a dar guerra con las ensaladas!

miércoles, 6 de junio de 2012

Erdäpfelsalat, o ensalada de patata austriaca


   ¿Un mes sin publicar y ahora dos recetas en un día? Sí. Y es que ayer me dijeron que hoy era el #Díadelaensalada. ¡Pero si soy una ensaladaadicta! ¿Como no apuntarme? 

   La mayoría de ensaladas que hacemos en casa no las publico. Son básicamente todo lo que aparece en la nevera, cada día con un aliño distinto. Si, y es que a no ser que haga mucho frío y nos pasemos a la sopa, en casa casi cada noche hay un plato de ensalada acompañando a la cena.

   Así que aquí está mi contribución al #Diadelaensalada. Esta ensalada de patata austriaca es todo un vicio. La verdad es que he intentado alguna vez prepararla en casa. Pero al no tener mucho éxito logrando el sabor auténtico, había dejado de intentarlo. En un supermercado la venden hecha por ellos a diario (se supone) al peso, barata y riquísima, así que ni me molesto. Si nos apetece Kartoffelsalat, vamos al Merkur. Pero parece que por fin he encontrado una receta con la que sale muy rica, aunque sigue sin ser como las que encuentro fuera de casa...

   Kartoffelsalat en alemán, Erdäpfelsalat en austriaco. Que parece lo mismo pero no lo es... Y la ensalada de patata alemana no tiene nada que ver con esta. Aunque aquí también se llama a esta ensalada Kartoffelsalat, pero en Alemania el revés no... ¿me entendéis? Bueno, pues probadla. Que el resto no importa...

   Me puedo comer un kilo yo sola, pero lo normal es que la sirvan en un pequeño cuenco acompañando al plato principal. Más popular que las patatas fritas, todo lo acompañan con esta ensalada.

   Así que esta vez sin hojitas de lechuga... ¡Feliz #Diadelaensalada!  (¡No dejéis de pasar por el blog de @comoju para ver el recopilatorio de todos los que hemos participado!)

martes, 3 de abril de 2012

Linzertorte o tarta de Linz


   La receta de hoy viene con historia. Es una Linzertorte, tarta de Linz. Linz es la capital de la Alta Austria, y aunque esta tarta es muy conocida por todo el país, así como en los países vecinos, tal y como su nombre indica, procede de la ciudad de Linz. 

   La receta de esta tarta dicen que es la más antigua del mundo, ya que existen referencias escritas con la receta desde 1696. La que os traigo hoy no se si se parece o no a aquella tarta original. Pero mi amigo Dirk la ha probado y dice que sí se parece mucho a las que hacía su madre en Alemania cuando eran pequeños. Así que algo sí se parecerá. 

   ¿Y porqué os la traigo? Primero, porque está buenísima. Segundo, porque curiosamente, nuestro tiempo en Viena está muy ligado a esta tarta. Nada más llegar hace un año y medio, para celebrar el cumpleaños de mi pinche y el de su familia, la compramos en el super. No teníamos ni idea de repostería austriaca ni de recetas tradicionales. No habíamos oído hablar de ella. Y me encantó. Hace cosa de un mes, invitamos a Laura a comer a casa de forma improvisada, y como quería traer algo de postre, la compró. No sabía si la habíamos probado o no... Creo que son las únicas dos veces que hemos comido tarta comprada en casa desde que estamos aquí. Y las dos veces la misma.

   Pues bien. A mediados de abril, dejamos Viena. Me ha salido un trabajo en otra provincia y tenemos que mudarnos a todo correr y comenzar con una nueva aventura. ¿Sabéis dónde? Sí, en Linz.


   Así que aquí está mi pequeña celebración, mi momento emotivo, mi homenaje dulce. Una tarta contundente, con aroma a especias y sabor intenso, que sólo puedes comer un trocito. Dice Dirk que en su casa se dejaban reposar hasta semanas en la despensa antes de poder probarla, para que se intensifiquen los sabores. Nosotros no hemos podido esperar, pero sí es cierto que con el paso de los días la textura y el sabor han ido variando, apreciándose distintos matices.
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