Llevo un tiempo desaparecida pero es que... ¡ya estoy en Viena! Nos tomamos el viaje con calma (y el coche hasta los topes), en 4 días, cruzando Europa... pero ya estamos aquí. Tenemos una casa para 3 semanas, mientras encontramos una definitiva para quedarnos. Pero bueno, esta es muy agradable, y grande, y con cocina de verdad... ¡así que habrá que aprovecharla!
Me he llevado una sorpresa muy agradable al ver que después de tantos días sin aparecer por aquí, vosotros sí que habéis venido, casi tanto como cuando publico con frecuencia. ¡Gracias! Así da gusto... y me emociono y todo...
Y vuelvo con una receta de algo que tomamos en una de las últimas despedidas en Madrid. Nos juntamos los amigos del colegio mayor, ¡de hace 9 años ya que fui hacia Madrid! La verdad es que nos vemos menos de lo que nos gustaría, pero hay cosas que no cambian. Fuimos a la Taberna del Marciano, cerca de Sol, y nos tomamos unas tapas, algo parecido a esto que os enseño hoy, entre ellas. Me gustó mucho y como tenía unos aguacates que aprovechar en la nevera, lo hice para que el pinche (que se había quedado castigado en casa estudiando) lo probara.
Me he llevado una sorpresa muy agradable al ver que después de tantos días sin aparecer por aquí, vosotros sí que habéis venido, casi tanto como cuando publico con frecuencia. ¡Gracias! Así da gusto... y me emociono y todo...
Y vuelvo con una receta de algo que tomamos en una de las últimas despedidas en Madrid. Nos juntamos los amigos del colegio mayor, ¡de hace 9 años ya que fui hacia Madrid! La verdad es que nos vemos menos de lo que nos gustaría, pero hay cosas que no cambian. Fuimos a la Taberna del Marciano, cerca de Sol, y nos tomamos unas tapas, algo parecido a esto que os enseño hoy, entre ellas. Me gustó mucho y como tenía unos aguacates que aprovechar en la nevera, lo hice para que el pinche (que se había quedado castigado en casa estudiando) lo probara.
Es fácil y si tienes un aro de emplatar consigues una presentación muy bonita. Si no, no importa, tan sólo coloca en el plato los ingredientes con cuidado para tener una buena presentación y el plato te quedará igual de bien.
Ahora que estoy lejos y veo este plato me doy cuenta de cosas que me cuesta encontrar por aquí y que serán bienvenidos con cada visita, o incluso se admiten envío desinteresados, en este caso tanto los piquillos como el atún y el aceite de oliva son bienes escasos por estas tierras...
Ingredientes:
- 2 aguacates pequeños o uno grande, bien maduros
- 1 lata pequeña de pimientos del piquillo
- 1 bote de buen atún en aceite de oliva
- 1/2 cebolleta
- Zumo de medio limón
- Sal, aceite de oliva virgen extra, vinagre de módena
Preparación:
Lo primero es hacer una especie de guacamole con el aguacate. Los partimos por la mitad, quitamos el hueso y sacamos la pulpa con ayuda de una cuchara. Lo colocamos en un bol y con ayuda de un tenedor lo aplastamos hasta lograr una textura cremosa. Añadimos la cebolleta picada muy fina y aliñamos con sal, aceite de oliva y vinagre de módena, al gusto pero que esté alegre. Podemos añadir también unas gotas de zumo de limón para retrasar la oxidación.
Ahora viene el momento de colocarlo. Si tenemos aro de emplatar, lo colocamos en el centro del plato. Si no, lo compramos. Bueno, en realidad no es tan importante...
Abrimos los pimientos de piquillo por la mitad, y dependiendo del tamaño, cortamos en 2 o 3 tiras cada mitad, para que no haya que partirlo luego en el plato. Colocamos una base de pimientos. Encima, el aguacate. Si usamos el aro, rellenamos bien y aplastamos un poco para que no queden huecos. Por encima volvemos a colocar otra capa de pimientos, teniendo cuidado de que queden bonitos ya que será lo que quede a la vista.
Separamos el atún en lascas finas y lo ponemos sobre la última capa de pimientos. Yo utilicé tan sólo un par de trozos, dependerá del tamaño del aguacate, pero no hay que poner demasiado.
Por último, aliñamos un poco más por encima. El aro lo dejamos puesto hasta el momento de servir, para que no se desmorone (aunque es bastante estable) y el aliño quede dentro también.
Un plato para invitados, ya que si utilizamos unos buenos ingredientes será éxito rotundo.

