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martes, 17 de diciembre de 2013

Granola o muesli crujiente hecho en casa


   Hace mucho tiempo vi la receta de Granola casera en el blog de Sweet Honey Bunny. Descubrí que el "muesli crujiente en bolitas" como le llamaba yo, tenía nombre. Y que se podía hacer en casa. Y que era fácil. Y que tenía una pinta tremenda. Y que tenía que hacerlo sí o sí.

   Poco a poco fui viendo otras recetas, como la de Desayuno de Domingo. Pero tres años después y yo seguía sin hacer granola... hasta ahora. Gran error haber esperado tanto. Nos ha encantado y estamos totalmente enganchados. 

   Se pueden añadir los frutos secos que más nos gusten, chocolate, fruta seca (manzana, pasas, plátano, arándanos...) y está buenísimo. Con leche, con yogurt y mermelada... La única pega: es muy consistente (anti dieta total) y totalmente adictivo...


   Además es estupendo para regalar: un bote bonito y una etiqueta "hecho en casa" y listo para sorprender.

   Os dejo mi versión, muy similar a la de Desayuno de Domingo. Para las medidas he usado un vaso mediano, y muchas de ellas han sido a ojo. No es importante las cantidades de cada ingrediente: usad lo que más os guste, lo que tengáis en casa... simplemente cambiará un poco el sabor.

martes, 5 de noviembre de 2013

Tiramisú de limón




   Hace un par de semanas fue el cumple del pinche. Me puse a pensar en una tarta y estuve días dándole vueltas hasta que encontré la definitiva. Entre que soy una rarita con los dulces, que quería algo especial (para una tarta al año que hago, tenía que ser algo original), que por aquí no encuentro algunas cosas (como leche condensada, Conguitos, Peta-Zetas...), pues la cosa no estaba fácil. 

   Además buscaba algo que pudiera hacer en formato pequeño, ya que muchas recetas vienen para tartas enormes. Y claro, si hago la mitad de las cantidades luego la acabo liando con los tiempos de horno, etc, ya que no se calcularlo. Y así dando vueltas y vueltas, llegué a la idea del tiramisú, que además es una receta que no había preparado nunca. 

   Y aquí llega mi lado más enrevesado: "Vale, un tiramisú está bien, y al pinche le encanta, pero... ¿y si le damos una vuelta a la tortilla?, bueno, al tiramisú... una mezcla entre tiramisú y pastel de limón?". (Bueno, llegados a este punto tengo que confesar que me moría de ganas de hacer una tarta de Lemon Curd, que me encanta...). Y así surgió este Tiramisú de Limón. 


   El "concepto" ha salido de la cocina de Kako, de En Guete. Me ha encantado la idea de humedecer los bizcochos en limón y limoncello... ¿estamos de fiesta, no? 

   Para la crema del tiramisú he preferido no tanto limón, y me he ido a la receta tradicional, de la mano de Alfonso, de De Rechupete. Riquísima.

   El Lemon Curd (crema inglesa de limón) lo he hecho con la receta que utilizo siempre. Es una crema de limón explosiva, tremendamente ácida y empalagosamente dulce a la vez. Me apasiona. Si queréis preparar un postre rápido y resultón, unas tartaletas de masa quebrada con Lemon Curd, para mi gusto rozan la prefección... pero volvamos al tiramisú... 

   Total, que buscando una receta fácil, una vez más me lié y me lié... y aquí tenéis el resultado. No es una receta rápida de preparar, ni fácil. Pero tampoco es difícil, sólo elaborada. No necesita horno, eso siempre es una ventaja. Y el resultado es... impresionante. 

   Para presentarlo tenemos varias opciones. Podemos hacerlo en un molde grande (desmoldable en mi caso) o en porciones individuales. En las fotos se ve en el corte del tiramisú grande cómo las proporciones no me han quedado muy bien, ya que casi no había crema entre los bizcochos. Lo ideal es que haya entre 1 o 2 centímetros de crema. Es cómo más rico y suave queda. En las raciones individuales se ve mucho mejor, estaban perfectas. 


   Así que aquí tenéis mi receta de tiramisú de limón para unas 6-7 raciones. Si sois más gente, tan sólo hay que aumentar las cantidades. 

miércoles, 21 de agosto de 2013

Compota de manzana y albaricoque


   Los albaricoques no son mi fruta favorita, pero la verdad es que desde que estoy en Austria me gustan mucho más. Aquí es casi la fruta nacional: cuando llega el verano los puestos del mercado se llenan de ellos, los escaparates de las pastelerías de Marillenkuchen... y la verdad es que están buenísimos. 

   Por otro lado está la compota de manzana. Aquí la venden en bote, tipo puré, no muy dulce, me encanta. Siempre tengo un bote en casa, y con una pizca de canela tienes el postre solucionado en un segundo. Aunque a la hora del postre suelo tomar fruta fresca, las raras veces que me apetece otro tipo de postre, un "Apfelmus" siempre me viene bien. 


   Y de la combinación de estos dos sabores, hemos descubierto la compota de manzana y albaricoque. "Apfel-marillenmus" le hemos llamado en casa. Fácil de preparar, de temporada, un postre ligero, y si hacemos una buena cantidad, se puede guardar al vacío para poder tener una pequeña reserva en otro momento. 

   Recién hecha está muy rica, templadita. Pero reposada y fresca de la nevera, con los sabores más asentados, está aún mejor. Yo le pongo muy poco azúcar, porque me encanta así, con ese toque ácido. Por supuesto, podéis añadirle más si os gusta más dulce. El toque de canela por encima le va muy bien también, aunque enmascara un poco el sabor del albaricoque. 

viernes, 26 de octubre de 2012

Cementerio de brownie para Halloween


      Ya tenemos unas cuantas ideas para la cena de Halloween, ahora no puede faltar el postre. Y el chocolate siempre triunfa, y más si tiene un aspecto terrorífico como este cementerio... 

   El año pasado preparamos una mousse de chocolate con gusanos, y ahora os propongo esta otra idea original. En la cena de Halloween del año pasado Rossana fue la encargada de preparar el postre, y nos sorprendió con este plato, así que este año me toca  a mi.

   Al ir a buscar la receta para el Brownie, no lo he dudado. El Monstruo de las Galletas. Que pronto se va a cambiar el nombre al Monstruo del brownie, ya veréis. Los prepara de mil maneras, incluso hace fusiones de galleta brownie y magdalenas que te da un subidón de azúcar sólo de ver las fotos, que locura, ¡que rico todo! Así que allá que me fui y como siempre, todo un acierto. Un brownie clásico va perfecto para este cementerio, pero podéis hacer el que más os guste. He adaptado los ingredientes un poco, pero las instrucciones las he seguido al pie de la letra. 100% recomendable, ¡que delicia de brownie!

   Como yo no soy muy manitas he decorado las galletas como he podido. Una glasa de azúcar y limón y unos caramelos de tubo para decorar. Pero puede hacerse también con chocolate, o con galletas decoradas con alguna técnica mejor, claro...

Ingredientes: 
   Para el brownie:
   - 250g de mantequilla
   - 140g de chocolate, cuanto más puro mejor
   - 4 huevos
   - 200g de azúcar
   - 120g de harina
   - Medio vaso de nueces

   Para las tumbas
   - Galletas cuadradas
   - 2 cucharadas de azúcar glass
   - Zumo de limón
   - Pinturas comestibles o chocolate para decorar

Cómo preparar el cementerio de brownie para Halloween:

   Lo primero, hacer el brownie.
   
   Precalentamos el horno a 200º.

   Derretimos la mantequilla y el chocolate. Yo lo hago todo junto al baño maría. También se puede hacer más rápido en el microondas, en periodos de 10-5 segundos, y siempre dando vueltas para que no se queme.

   Batimos los huevos con el azúcar, lo justo para que se mezcle, y añadimos el chocolate con la mantequilla derretidos. Mezclamos e incorporamos la harina y las nueces partidas con las manos.

   Como hay que sacar el brownie del molde y yo no tengo un molde cuadrado desmontable, he forrado uno con papel de horno, para poder sacarlo tirando sin problema. Se hace en un momento y sale solo.

   Vertemos la masa en el molde y horneamos a 180º unos 20 minutos. Yo lo he tenido unos 24 porque lo quería más cuajado, para poder desmoldarlo bien y montar el cementerio. Para que esté en su punto justo, tenemos que pinchar con un palillo y que salga con un poco de masa pegada. A partir de ahí, si lo queremos más seco como en mi caso, unos minutos más y listo.

   Sacamos, dejamos templar y desmoldamos.

   Para decorar las galletas, ponemos el azúcar glass en un vaso y añadimos una cucharadita de zumo de limón. Mezclamos y vamos comprobando la consistencia, queremos una pasta que podamos extender y quede lisa, pero que no se resbale fuera de la galleta. Un poco más de zumo o de azúcar y probar. Es muy fácil.

   Ponemos las galletas en una superficie lisa y las cubrimos con la glasa. Dejamos reposar sin tocar al menos una hora.

   Decoramos con chocolate o con colores, haciendo cruces, inscripciones y sangre.

   Tan sólo queda montar el cementerio. Colocamos el brownie en una fuente y cortamos porciones pequeñas. Con una espátula pequeña o con dos tenedores sacamos algunas de su sitio, descolocando el suelo como si fuera tierra removida. 

   Clavamos las lápidas, que no queden rectas, para que tenga más aspecto de abandonado...


   ¡Si es que los zombies están saliendo de sus tumbas!

   

martes, 3 de abril de 2012

Linzertorte o tarta de Linz


   La receta de hoy viene con historia. Es una Linzertorte, tarta de Linz. Linz es la capital de la Alta Austria, y aunque esta tarta es muy conocida por todo el país, así como en los países vecinos, tal y como su nombre indica, procede de la ciudad de Linz. 

   La receta de esta tarta dicen que es la más antigua del mundo, ya que existen referencias escritas con la receta desde 1696. La que os traigo hoy no se si se parece o no a aquella tarta original. Pero mi amigo Dirk la ha probado y dice que sí se parece mucho a las que hacía su madre en Alemania cuando eran pequeños. Así que algo sí se parecerá. 

   ¿Y porqué os la traigo? Primero, porque está buenísima. Segundo, porque curiosamente, nuestro tiempo en Viena está muy ligado a esta tarta. Nada más llegar hace un año y medio, para celebrar el cumpleaños de mi pinche y el de su familia, la compramos en el super. No teníamos ni idea de repostería austriaca ni de recetas tradicionales. No habíamos oído hablar de ella. Y me encantó. Hace cosa de un mes, invitamos a Laura a comer a casa de forma improvisada, y como quería traer algo de postre, la compró. No sabía si la habíamos probado o no... Creo que son las únicas dos veces que hemos comido tarta comprada en casa desde que estamos aquí. Y las dos veces la misma.

   Pues bien. A mediados de abril, dejamos Viena. Me ha salido un trabajo en otra provincia y tenemos que mudarnos a todo correr y comenzar con una nueva aventura. ¿Sabéis dónde? Sí, en Linz.


   Así que aquí está mi pequeña celebración, mi momento emotivo, mi homenaje dulce. Una tarta contundente, con aroma a especias y sabor intenso, que sólo puedes comer un trocito. Dice Dirk que en su casa se dejaban reposar hasta semanas en la despensa antes de poder probarla, para que se intensifiquen los sabores. Nosotros no hemos podido esperar, pero sí es cierto que con el paso de los días la textura y el sabor han ido variando, apreciándose distintos matices.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Tarta fresca de queso y mango con All-Bran


   Este rico postre es mi segunda aportación al concurso de recetas de All-Bran, después del graten de verduras

   Es una tarta fresca de queso. No lleva horno, tan sólo un poco de reposo en el frigorífico. Tampoco lleva azúcar más que el propio del mango. Es resultado es una tartita individual muy poco dulce y muy refrescante, que nos ha encantado. 

   El requesón o ricota es un queso fresco estupendo, ya que al elaborarse a partir del suero de leche, tiene una concentración mayor de proteínas incluso que la propia leche, sin apenas grasa. Claro que le añadimos un poco de queso crema para darle consistencia, que sí que tiene mucha grasa, pero el resultado es un postre equilibrado, fresco y con fruta, además de la fibra de los cereales. 

   En este caso hemos utilizado para la base almohadillas All-Bran Choco trituradas. Tampoco son muy dulces, y tienen un ligero sabor a chocolate que combina estupendamente con el resto del postre.

   Para hacer el postre necesitamos dos aros de emplatar pequeños. Si sólo tenemos uno, como es mi caso, podemos tener los ingredientes listos y fríos, montamos una de las tartitas, dejamos enfriar media hora, desmoldamos y montamos la otra, que deberá reposar otra media hora. Una vez tomada la forma y reposada, no la pierde por no tener el aro.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Brownie marmolado dos chocolates #eldiadelbrownie


   Creo que fue más o menos así: yo estaba pensando en hacer algo dulce cuando encontré en twitter a @Pintxo y @DavidMonaguillo hablando de brownies. Mmmhh... que buena idea. Les dije a ver que receta me recomendaban... y de pronto estábamos junto a @Sandeea ideando #eldiadelbrownie. ¿Os acordáis de la Megagalleta? Pues así, sin más. Pero esta vez hasta el fondo: si yo estaba en la idea original, no podía faltar mi brownie hoy...

   Y aquí es cuando viene el problema. Punto uno: no he hecho nunca este postre. Punto dos: es dulce, es decir, tengo un montón de probabilidades de liarla... Así que mejor empezamos con tiempo, por el tema de prueba error...

   Comienza la búsqueda por la red de "la receta". Mi idea es hacer un brownie básico con un acompañamiento original. Finalmente me decido por Recetas de Rechupete. Alfonso lo explica todo estupendamente y lo tiene todo requeteprobado, no puede fallar.

   Claro que puede fallar. No hay más que darme a mí un montón de ingredientes dulces, una báscula y un horno. Puede salir mal. El resultado: un bizcocho duro e insípido. Menos mal que aún era martes.

   Se va acercando la fecha definitiva y no tengo muy claro qué hacer... así que me decido por repetir la receta, esta vez me tiene que salir bien. ¿Pero Ana, en serio no vas a hacer nada un poco original? El pinche me decía que le pusiera café, pero no me terminaba de convencer la idea... así que piensa que piensa surgió este brownie marmolado que véis.

   Si queréis ver todos los brownies participantes en #eldiadelbrownie podéis pasaros por el blog de Comoju. Cova, además de preparar un brownie ricorico ¡los va recopilando en directo para que no nos perdamos ninguno!

lunes, 7 de noviembre de 2011

Receta de crepes


   Nuestro amigo Fabien es de un pueblito de la Bretaña, en Francia. Y a través de él hemos ido descubriendo las maravillas gastronómicas de esta punta del norte de Francia. Es una de las regiones de Europa donde más cerdos se crían, pero además tienen unos dulces fabulosos, que Fabien nos va trayendo poco a poco... 

   En su última visita además de unas galletas riquísimas nos trajo el bote de dulce de leche con mantequilla salada que veis en la foto, también muy típico de la zona. A la pregunta de ¿esto como se come? la respuesta fue contundente: ¡con crepes! 

   Y es que los crêpes son otra de las especialidades de la Bretaña. Dulces con harina blanca, o salados, con trigo sarraceno, las galettes, acompañados normalmente con jamón, queso y huevo. Estos quedan pendientes para cuando aprenda la receta auténtica. De momento os recomiendo que si pasáis por Viena os acerquéis hasta Cafe der Provinz a probar sus galettes.

   Y como somos muy obedientes, hemos ido dando buena cuenta de la Confiture de lait au Beurre Salé de Guérande, con sus correspondientes crepes... toda una delicia. Es un dulce de leche riquísimo, supongo que con un toque extra de intensidad gracias a la mantequilla salada. No soy muy experta en dulces, así que no sé daros más detalles, pero si tenéis ocasión, no podéis dejar de probarla.

   Así que aprovecho nuestro último desayuno de domingo para mostraros la receta de crepes que utilizo yo. Seguramente no es la mejor, pero casi sin dejar tiempo de reposo (se me antojan de pronto, qué vamos a hacerle...) me parece que están estupendos y siempre salen bien. Las cantidades son muy similares a las de Recetas de rechupete que es de dónde saqué la receta en algún momento. Con esta cantidad salen unas 12 crepes del tamaño de mi sartén pequeña (15 cm de fondo).

   Para hacer crepes salados se pueden utilizar las mismas proporciones pero sin el azúcar ni la vainilla. 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Tarta tres chocolates


   La semana pasada fue el cumple de mi pinche. Como pocas veces le hago tartas y postres, buscaba algo original para sorprenderle ese día. Tenía que ser de chocolate, cremosa... La tarta tres chocolates la había visto en mucho blogs, pero por alguna razón no me llamaba la atención más que visualmente.

   No tengo muy claro por qué, pero creía que el sabor sería soso, la textura gelatinosa... no, no me convencía. Pero buscando, buscando... la encontraba una y otra vez. Y llegué a la página de Webos Fritos, que nunca falla. Y también la recomendaba, por fácil y por su sabor. Pues nada, si Su lo dice, tiene que ser buena.

   ¡Y tanto! Quedó preciosa, al pinche le encantó... La textura es estupenda, consistente pero cremosa. El sabor, a chocolate, tipo mousse, un sabor suave y cremoso también, como le gusta al pinche. (Yo y mis distintas definiciones de los dulces y los chocolates, no hay quien me entienda). ¡¡Vamos, que un éxito!!

   Así que esta tarta va con dedicatorias. Será que el otoño me pone mimosa o que tengo exceso de chocolate en el cuerpo...

   En primer lugar a mi pinche, por supuesto. Muchas felicidades. 

   En segundo lugar a su madre. Porque cuando vinieron a vernos le pedí por favor que me trajera unos sobres de cuajada, y ¡¡me trajo un cargamento!! Jajaja... ¡gracias! No se cuando voy a usarlos todos, pero puedo traficar con ellos, o hacer miles y miles de tartas de tres chocolates...

   También a Elena y Alex. Se que les va agustar esta tarta. Fácil y cremosa, como les gusta. Pero Elena por favor, hazla cuando haya muchos invitados en una fiesta, que llena mucho ¡¡¡y en casa no nos la terminaríamos nunca!!!

   Y para Eva. Pendón, esta tarta no superará nunca a tu tarta de queso. Pero se le acerca. Peligrosamente... Haciéndola me acordé mucho de vosotras, ay, morriña... Creo que para ti lleva demasiada leche y chocolate, pero está buenísima.

   Y bueno, sentimentalismos aparte, la receta es fácil y rápida. Se conserva en la nevera estupendamente. Yo la he hecho más pequeña de lo normal, porque mi molde es de unos 15cm y no cabe la receta entera. Os doy las dos versiones. Aún así, con mi molde ha dado para unas 8 raciones, de las cuales 7 y media se ha comido el pinche...

   Espero que os guste, nosotros repetiremos seguro.

jueves, 20 de octubre de 2011

Receta de Halloween: Mousse de chocolate... con gusanos


   Pequeños botecitos de tierra con gusanos. Una idea para el postre en Halloween. Mousse de chocolate, galletas Oreo y gusanos de gominola, ¿a quien no le gusta?

   La idea de estos vasitos la encontré buscando fotos de recetas hace tiempo, la verdad es que no recuerdo dónde. Si alguien reconoce la receta como suya, por favor que me lo diga...

   El mousse de chocolate es el postre preferido de mi pinche. Pero yo no termino de cogerle el punto. He utilizado la receta de Paula, de Con las zarpas en la masa. No me ha quedado ni muchísimo menos tan esponjoso como a ella, ya sabéis que la repostería no es lo mío. Pero de sabor estaba buenísimo y de textura también, muy esponjosa, al catador oficial le ha encantado, así que os lo recomiendo totalmente.

viernes, 19 de agosto de 2011

Melocotones al vino


   Si el otro día os traía los calabacines rellenos de champiñones que hizo mi madre, hoy os traigo un postre que  prepara mi padre en cuanto puede.

   Él siempre se encarga de la paella y de algunos platos típicos riojanos, como los pimientos cocidos, la fritada de pimientos, las patatas a la riojana... y tiene muy buena mano, pero normalmente le puede la pereza y no es él el que se encarga de la comida en casa. Pero sí de este tipo de postres que se prepara para él.

   Como sabéis, en casa no somos muy golosos, con lo que normalmente de postre siempre hay fruta, yogures o queso fresco. Pero en cuanto hay melocotones o nectarinas a punto de ponerse malos, como era el caso, mi padre se las prepara con un poco de vino, y le encantan.

   Yo aproveché las nectarinas de las mismas cajas que nos habían traído de La Rioja para hacer un gazpacho de nectarinas riquísimo. No es que no estuviéramos disfrutando de la fruta tal cual, es que teníamos una caja entera de melocotones y otra de nectarinas en su punto, ¡y éramos sólo cuatro para comerlas!

   No es casi una receta lo que os traigo hoy; es casi una forma de preparar la fruta cuando empieza a pasarse. Pero por si hay alguien en busca de ideas para un postre distinto y casi sin elaboración, no quería dejar de mostrároslo.

martes, 7 de junio de 2011

Compota de ruibarbo y fresas con helado de vainilla


   Hace unos meses organicé un concurso de recetas por haber llegado a los 300 seguidores. Sólo fue hace un par de meses, y resulta, que este fin de semana, ¡¡hemos llegado a los 500 seguidores!!

   No se cómo agradeceros que siempre esteis ahí. Cuando he actualizado mucho, y también cuando he tenido esto más abandonado. Sé que tardo en contestar a los comentarios, pero los leo todos, y cada uno me hace mucha ilusión. ¡Así que muchísimas gracias!

   Y hoy, de regalo, un postre. Fácil, no muy dulce, con mucha fruta... como me gustan a mí. Tenía muchas ganas de probar el ruibarbo. Es de esas cosas que ves en los blogs y no sabes donde conseguir... pues mira, en Austria, hasta en la sopa. Bueno, en la sopa no (es cuestión de probar...) pero está en todas partes. Así que para los que tengáis la suerte de encontrarlo y no sepáis cómo prepararlo: una compota de ruibarbo y fresas.

   Es de lo más curioso. Parecen acelgas. Pero en realidad no tiene nada que ver.  Se utiliza para postres y dulces, aunque no es demasiado dulce. De hecho, tiene un punto bastante ácido, como las frambuesas... En crudo sabe (sí, tenía que probarlo) como... ¿A manzana verde? Curioso, la verdad. Luego, lo pones al fuego, empiezas a cocinarlo... ¡y se deshace! Misterioso el ruibarbo este... 

   Eso sí, la compota junto a las fresas, es toda una delicia. Calentita, sobre un poco de helado de vainilla está deliciosa... Y sobre una tostada con un poco de queso crema también.


viernes, 20 de mayo de 2011

Corona de queso fresco con frutos rojos

 



   En casa nos gusta mucho el queso fresco, sobre todo a mi madre. Un buen trozo de queso fresco de buena marca (que no tienen mucha diferencia de precio con las más baratas o comerciales) es perfecto para una ensalada, aperitivo, y como más nos gusta, de postre. Ya sabéis que yo no soy muy de postres dulces, así que un buen trozo de queso, ya sea sólo, con fruta, con membrillo, nueces… para mí es un postre perfecto.

   Esta receta la vi hace mucho tiempo, cuando comenzaba a pasear por los blogs de cocina, pero no recuerdo donde, de manera que si alguien la reconoce, ¡que me avise! La he hecho varias veces, pero supongo que cuando la descubrí no pensé que más adelante yo tendría un blog…

   Lleva tan sólo queso y gelatina neutra, que no le aporta ningún sabor, de manera que aunque cambia la textura, el sabor del queso se mantiene, lo que junto a las frutas dulces me gusta mucho. He utilizado frambuesas y arándanos frescos dentro de la corona de queso, y fresas troceadas para acompañar, pero se pueden usar frutos del bosque congelados, membrillo, frutos secos… Yo puse un poco de crocanti como base, pero el caramelo se deshizo y tiñó un poco el queso. Es mejor usar almendras o nueces picadas sin más.




   Os cuento cómo lo he hecho yo:

Ingredientes:
   - Una tarrina grande de 500g de queso fresco
   - Frambuesas
   - Arándanos
   - Fresas
   - Frutos secos troceados
   - 5 hojas de gelatina neutra

Preparación:
   En un plato hondo, ponemos las hojas de gelatina a remojar unos minutos.

   Con ayuda de la batidora, trituramos el queso hasta lograr una crema fina. Cuanto más triturado quede, mejor será el resultado.

   En un cazo calentamos medio vaso de agua, y cuando esté a punto de hervir, añadimos las hojas de gelatina escurridas. Con ayuda de unas varillas, removemos hasta que la gelatina se disuelva completamente, y la añadimos al queso. Con las varillas removemos hasta integrarlo todo bien.

   Ahora hay que montar el queso con las frutas en el molde que más nos guste. Yo utilizo una corona alta de flanes o bizcochos, y queda muy vistosa. La textura del queso es bastante densa, lo que hace que no se hundan las frutas y podamos colocarlas como queramos.

   Ponemos algo más de un tercio de la crema en el molde, bien extendida, y hundimos en ella las frutas de la forma que más nos guste. Yo he intercalado frambuesas y arándanos. Cubrimos con otra cantidad igual de crema de queso, y repetimos la operación, hundiendo ligeramente las frutas en una posición distinta, para que a todo el mundo le toque de todas las furtas. Por último cubrimos con lo que queda de queso y extendemos unos pocos frutos secos picados por la superficie.

   Hay que taparlo y dejar reposar unas horas en el frigorífico, hasta que cuaje la gelatina. Yo lo dejo toda la noche.

   A la hora de servir, picamos unas fresas y cortamos otras en mitades o trozos grandes para decorar. Desmoldamos la corona de queso, y colocamos las fresas en el centro y alrededor, para que quede vistoso y servirlo todo junto.


lunes, 18 de abril de 2011

Mousse de chocolate ligera


   A mi pinche le vuelve loco la mousse de chocolate. Y bueno, todo tipo de yogures, cremas, natillas, etc. de chocolate también, pero la mousse especialmente. Pero como a mi no me gusta, el pobre se tiene que conformar  con comprarlas en el super de vez en cuando... Y es que en realidad en casa comemos poco dulce. Así que cuando me da por sacar la tableta de chocolate, suelo hacer bizcochos o galletas.

   Pero cuando vi esta receta de Cocina para Emancipados, estaba deseando que volviera el pinche de viaje para preparala. No se si se debe llamarse mousse o crema, pero lo que es seguro es que es fácil, rápida, y ligera. A ver, lleva chocolate, ligerísima no es, pero no lleva nada más. Bueno si, agua. ¿Chocolate y agua? ¿Nada más? Pues en efecto, nada más. Ni natas, ni huevos, ni azúcar... agua y chocolate.


   Parece increíble que se pueda lograr esta cremosidad con tan sólo esos dos ingredientes, pero así es. ¡Y encima está bien rica! Bueno, en realidad yo sólo he logrado comerme media copa, y eso que eran pequeñas, pero es que yo y el chocolate tenemos esa relación amor odio... Cuántas veces me habrá dado antojo de chocolate y al llegar al super me he acabado comprando unos plátanos... No intentéis entenderlo. Mejor concentraos en como se prepara este postre tan rico y fácil:

Ingredientes: 
   - 270g de chocolate para postres. 
   - 240ml de agua
   - Hielos

    - Queda más suave la crema final que el chocolate con el que la hacemos, así que no tengais miedo de usar un buen chocolate negro, queda contundente pero suave
    - (Opcional) Hasta 3 cucharadas de azúcar. Yo no le he puesto, y el catador oficial no lo ha echado de menos.


Preparación:
   En un cazo a fuego muy suave, ponemos el agua y el chocolate, removiendo hasta que se funda. En cuanto se haya fundido el chocolate, retiramos. 

   Necesitamos 2 boles de distinto tamaño: En uno pondremos agua con hielo y el otro deberemos ponerlo dentro, como si fuera al baño maría... pero con frío en vez de con calor.

   Ponemos la crema de chocolate fundido en el bol y removemos con unas varillas muy enérgicamente un buen rato. Hasta que, de pronto, la crema coja textura de mousse. Esto pasará al de un buen rato, al enfriarse, pero no hay que desesperarse y seguir removiendo... Hasta que engorda, la crema es muy ligera, así que no cuesta. Así que ya sabéis, con energía...

   Al igual que en la receta original, os dejo el vídeo para que la entendáis perfectamente. Ya no hay escusa para no preparar una rápida y fácil mousse o crema de chocolate...


viernes, 19 de noviembre de 2010

Strudel de manzana



   Madre mía, no paso por aqui, ni por vuestros blogs... Es que sigo organizándome y además sin internet en casa.

   Pero hoy os traigo ¡mi primera prueba de receta austriaca! Estaba de estreno de horno, por lo que tengo que pillarle aún el punto, y la masa comprada resultó no ser tan buena como esperaba. Pero aún así estaba buenísimo, así que os dejo la receta, sacada del libro de recetas de cocina austriaca que me compré nada más llegar. 

   ¡Y prometo repetir post con la receta de la masa casera! 

Ingredientes:
   - 1 masa para Strudel: masa filo
   - 500g de manzanas peladas y despepitadas. El libro recomienda de la variedad Cox.
   - 30g de pasas
   - 30g de azúcar
   - 30g de pan rallado
   - 30g de mantequilla
   - 1 cucharada de canela en polvo
   - Más mantequilla para pintar la superficie
   - Azúcar glasé
   
Preparación:
    Picamos muy pequeño las manzanas y las mezclamos con las pasas, la mantequilla, el azúcar, la canela y el pan rallado. Precalentamos el horno a 200º.


   Mi masa era bastante gordita, así que tuve que extenderla con el rodillo para que quedase más fina. Una vez bien estirada, la colocamos sobre un paño de cocina limpio.

   Colocamos el relleno (yo utilicé sólo unas 3/4 partes) en un extremo de la masa, y con un pincel, pintamos los bordes con mantequilla, para que se peguen al doblarlos.

   Doblamos los laterales hacia dentro, y después el extremo más cercano a nosotros sobre el relleno. Luego, con ayuda del trapo, vamos dándole la vuelta sobre el resto de la masa, para que se cierre sobre sí mismo. En las fotos podéis ver el procedimiento.


   Cuando lo tengamos bien cerrado, lo colocamos sobre una fuente de horno y lo volvemos a pintar con mantequilla. Horneamos a 200º unos 25 minutos. La masa tiene que quedar crijiente y la manzana blandita. Mi manzana quedó muy entera, pero en realidad estaba bien hecha, es sólo que no usé un tipo de manzanas adecuado.


    Lo colocamos sobre una fuente, volvemos a pintar con mantequilla, y espolvoreamos con azúcar. Se sirve templado, y se puede acompañar con helado de vainilla. Aquí lo típico es servirlo con una crema templada de vainilla.


martes, 7 de septiembre de 2010

Crumblé de manzana



   Tenía muchas ganas de probar a hacer un crumblé. Todos los que veo por los distintos blogs provocan que se me haga la boca agua, pero especialmente el de manzana, ya que la manzana asada es uno de mis postres preferidos. Asadas sin más, sin azúcar ni nada. Podría comerme media docena de una sentada...

   Y ayer tenía reinetas recién cogidas de casa de mi abuela. Y un cumple por la noche. Éramos poquitos, quería hacer algo sencillo y pequeño... Me encantó la elección. El molde de la foto es pequeñito, pero es tán fácil de hacer este postre que podeis adaptar los ingredientes respetando las cantidades. Yo no tenía frutos secos, así que lo hice sin más que con harina, mantequilla y azúcar. Pero le tienen que dar un toque fantástico si quereis añadirlos

Ingredientes:
   - 2 manzanas reinetas
   - Un vaso mediano de harina
   - Medio vaso mediano de azúcar
   - 100g de mantequilla
   - Frutos secos al gusto: nueces picaditas, piñones, almendra molida...
   - Una pizca de canela molida

Preparación
   Precalentamos el horno a 200º.
   Cortamos la manzana en gajos pequeñitos y los colocamos sobre el molde, apto para horno y microondas, bien repartidos. Espolvoreamos con un poco de canela y metemos al microondas a máxima potencia durante 2 minutos.
   En un bol aparte, mezclamos con los dedos la harina con el azúcar, la mantequilla y si queremos los frutos secos, hasta tener una textura granulosa. repartimos esta mezcla sobre la manzana, en forma de grumos, y horneamos durante 20 minutos o hasta que esté bien doradito.

   Para comer templado enseguida está estupendo. Sólo, con helado... Si vamos a guardar para más tarde podemos darle un toque de microondas para templarlo (yo lo puse 1 minuto y salió estupendo)


   A las cumpleañeras les gustó mucho, y al resto también... ¡Ahora me toca probar enseguida con la versión salada!

  

martes, 10 de agosto de 2010

Valenciano, coctel de verano


   Anonada me hallo... cuando le digo a mi pinche "esta noche de postre, Valenciano". Y me mira con cara rara. Bueno, no pasa nada, a este chico es fácil sorprenderle. Y tanto que le sorprendió.
   Pero más sorprendida aún me quedé yo cuando al día siguiente viene mi amiga María a comer (¡pedazo de brunch que nos marcamos!) y yo repito postre... ¡y tampoco lo había probado!

   ¿Será algo típico del Pais Vasco? porque allí a parte de alegrar reuniones varias, lo tienen de postre en muchos restaurantes. Con este nombre no lo habría imaginado, pero también es verdad que no creo yo que se coma mucha ensaladilla rusa en Moscú.

   Así que aquí está mi cruzada personal que consiste en que no quede nadie en la tierra sin probar el Valenciano. Bueno, mi blog tampoco tiene tanto alcance, pero confío en el boca a boca, que yo se que sois mucho de probar en casa con invitados...

   Rico rico, y fácil fácil. Ideal para una sobremesa, una noche en la terracita o una merienda cualquiera.
Ingredientes:
   - 1 vaso de zumo de naranja natural, mejor si está frío
   - 2 bolas medianas de helado de vainilla
   - Licor Grand Marnier o Cointreau

Preparación:
   Ponemos el helado en un vaso grande y añadimos el zumo de naranja. Natural, por supuesto. Regamos con un chorro generoso de licor Grand Marnier o Cointreau. Podría ser otro licor, pero estos dos son licor de naranja, con lo que el sabor le va perfecto.

   ¿Como se toma? al gusto. Vamos dandole vueltas, que se vaya deshaciendo el helado, con pajita... vosotros probadlo, ya vereis como repetís.

   ¿Os unís a la cruzada?

   Yo de momento me voy corriendo a nuestro particular cine de verano  al que nos hemos aficionado este año: terracita, tumbonas, valenciano y una buena peli... 


lunes, 26 de julio de 2010

Granizado de melón y hierbabuena


   Este es un postre muy muy refrescante, ideal para verano. En mi casa llevamos haciéndolo un montón de años. Va perfecto por ejemplo para después de una barbacoa, porque es ligero, fresquito y muy vistoso.

   Como no lleva más que la fruta triturada, cristaliza mucho, no podemos hacer un sorbete o helado. Lo ideal es hacerlo entre 4 o 5 horas antes de consumirlo, para que quede como máximo con la textura que se ve en la foto. Si queda más líquido está perfecto también, para poder tomarlo con pajita. No le doy más vueltas: os cuento cómo se hace, lo probais y me contais...

Ingredientes:
   - 1 melón
   - 1 limón
   - Azúcar
   - 2 ramitas de hierbabuena

Preparación:
   Primero tenemos que hacer un corte en el "culo" del melón, para hacer una base, tiene que quedar recto y estable. Ahora lo abrimos por arriba tal y como se ve en la foto, haciendo cortes en pico. Quitamos la parte superior, y por el agujero que queda y con ayuda de una cuchara, vaciamos bien todas las pepitas. 
   Con ayuda también de la cuchara, vamos vaciando el melón, dejando unas paredes lisitas y uniformes de 1cm de espesor aproximadamente. Hay que tener algo de cuidado con el fondo, para no perforarlo, intentando que quede además lo más lisito posible. Cuando esté listo, tapamos la carcasa con film y la metemos en la nevera hasta la hora de servir. Es perfecta también para servir bebidas, ensaladas tropicales... ¡queda chulísima!

   En un bol ponemos la pulpa del melón, 3 cucharadas de azúcar y el zumo del limón. Es mejor no pasarse con el azúcar, dependiendo del punto del melón necesitaremos más o menos, es mejor probar y añadir poco a poco, que pasarse. Añadimos también la hierbabuena y trituramos con la batidora hasta que quede uniforme.

   Lo guardamos en un uno o dos recipientes (cuanto más pequeños antes se congelarán) y metemos al congelador. Cada hora hay que remover para que no se formen cristales, hasta el momento de consumirlo.

   Cuando vayamos a servirlo, volcamos el granizado dentro del melón y decoramos con algún detalle tropical.

   Editado: Tal y como sugieren en los comentarios, bien regadito de ron está estupendo. Yo quería portarme bien, pero estas chicas no me dejan... En casa solemos sacar las botellas a la mesa y que cada cual lo riegue al gusto. Así que para postres sin remordimientos: añadir ron y a disfrutar :)

viernes, 9 de julio de 2010

Tarta de queso facilísima



   No me van demasiado los dulces. Y encima cuando me da un antojo y lo intento, no me salen bien. Por eso veis tan poquitas recetas dulces por aquí.

   Para la cena de mi cumple, con las cerezas recién recogidas, lo tuve claro: Clafoutis de cerezas!! Media hora deshuesando cerezas, pero no desisto. Al horno. Debe ser un poco más alto de lo que mandan los cánones, y aquello no cuaja. Espero. Y espero. Tengo sueño, pero yo espero. Empieza a crecer, ¿Esto debería crecer? Creo que no. Pero sigue sin cuajar. Y sigue creciendo... Solo de un lado... Después de 1h y media de horno, desespero y lo saco y tras darle varias vueltas, comprendo el problema: el molde ha cascado y le ha salido una mini grieta por la que ha ido entrando aire, haciendo que el pastél "flote" dentro del molde. Por eso parecía crecer. Pero el aire dentro del molde no se calienta igual, por eso no cuajaba... Comerlo nos lo comimos, mis invitados muy obedientes pusieron buena cara y lo comieron todo todito todo... ¡Pero que majos que son!

   Siguiente evento: picnic con mantel de cuadros. Pues yo pienso hacer tarta de queso. ¿No hay nada más fácil? Si, pero quiero tarta de queso. Así soy yo, cabezona. Así que busqué y busqué la receta más facilísima de tarta de queso de la historia... y la encontré en el blog de Javi Recetas. ¿Sabeis que es el primer blog de recetas que descubrí? Me encantó porque hacía que las cosas parecieran realmente fáciles. Y si, siguiendo sus pasos, lo son. ¡¡Gracias Javi!!

Ingredientes:
   Para la base:
   - 1 rulo de galletas tipo Maria. Yo usé de las cuadradas
   - 75g de mantequilla
   Para la crema:
   - 300g de queso Philadelphia
   - 150g de azúcar
   - 2 yogures naturales
   - 3 huevos grandes o 4 medianos
   - 75g de harina
   Para la cobertura:
   - 1 bote de mermelada de frutos del bosque (o la que más os guste)
   - 2 cucharadas de agua

Preparación:
   Precalentamos el horno a 180º, calor arriba y abajo.
   Fundimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos bien con las galletas machacadas. Yo las trituré con la picadora. Cuando tengamos una masa, la extendemos en el fondo de un molde desmontable, apretando bien con los dedos para que quede muy compacta. Conservamos en la nevera para que se endurezca.
   Por otro lado, mezclamos con la batidora de barillas el queso y los yogures hasta que tengamos una mezcla homogenea. Aparte, mezclamos también con las barillas los huevos con el azúcar hasta que blanquee, y coja algo de volumen. A continuación, añadimos a los huevos la harina tamizada y damos vueltas con una espátula hasta que se mezcle bien. Con esa misma espátula, añadimos el queso y yogurt y seguimos mezclando hasta que se integre todo perfectamente.
   Lo vertemos en el molde sobre la base de galletas y horneamos durante 35 minutos. Pasado ese tiempo, vamos pinchando con un palillo en el centro cada 5-10 minutos hasta que salga limpio. Vienen a ser sobre los 50 minutos lo que tarda en hacerse bien por todas partes.
   Leí por algún lado que las tartas de queso hay de dejarlas enfriar dentro del horno apagado con la puerta abierta,  para que no baje la temperatura de golpe, y se vayan deshinchando poquito a poco, y así que eso hice. 
   Cuando esté fría, añadimos la cobertura: en un cazo, calentamos la mermelada con las 2 cucharadas de agua hasta que se haga un almibar. Lo colocamos sobre la tarta poco a poco. Como solidifica rápido, podemos ir haciendo pequeñas capas hasta lograr el grosor que queramos.
   Guardamos en la nevera hasta la hora de consumir, y a disfrutar!
   Esta vez me ha salido, ¿eh? Estad atentos, está naciendo una repostera!! Jajaja...


   Esta foto del corte a medio comer es la única que me dió tiempo a hacer, ¡somos unos tragones! Además se que os gustó el mantel de cuadros, así que os enseño también los platitos campestres, que son una monada. ¡¡Y no sabeis lo bien que queda en ellos la tortilla de patatas!!

lunes, 17 de mayo de 2010

Kefir adoptivo



    Hace un tiempo, Lore, de Cocinandotelo Light nos enseñaba su Kefir. ¡Que envidia me dio! Yo he tenido  kefir varias veces, hace años ya, pero al final me he acabado cansando y regalándolo. Tradicionalmente se pasa de mano en mano, ya que va creciendo y te puedes quedar una parte y pasar otra.

   Para los que no lo sepais, el Kefir es una combinación de bacterias probióticas y levaduras en una matriz de proteínas, lípidos y azúcares. Lactobacilus acidophilus es la bacteria y Saccharomyces kefir la levadura más habituales en el Kefir, aunque varían las regiones y culturas.

   El resultado de kefirizar la leche es un líquido similar al yogurt líquido (una vez colado), con un aspecto más granuloso (como cortado) y un poco más ácido. Se recomienda para personas intolerantes a la lactosa, por el tipo de fermentación, y en general, beneficia a la flora intestinal. A mi me gusta tomarlo porque me parece un producto mucho más natural y así me obligo a tomar leche más a menudo.


   Esta es una foto de cómo le gusta a Lore tomarse el kefir. ¡Que envidia me dió! Se lo dije... y ella se puso a investigar a ver cómo podía mandarme una parte. Una de las posibilidades era mandarlo en un tarro con agua, pero nos daba un poco de cosa. Otra forma era deshidratarlo, mandarlo en un sobre, e hidratarlo de nuevo yo en casa.

   Nos decidimos por la segunda opción, ¡así que Lore se puso manos a la obra! Estas son sus fotos, de como fue secándose el "bicho" (que es como lo llaman nuestros chicos, los dos igual de reticentes a probarlo...)



 
  
   Y por fin viajaron los nódulos Aturias-Madrid en un sobre. Que ilusión recibirlos.


   Para "reactivarlo",  lo puse en un tarro de plástico con leche entera, fuera de la nevera, en un lugar oscuro (vamos, dentro de un armario). Cada día lo colaba con un colador de plástico (nunca debe tocar nada de metal) y le cambiaba la leche.

   Al cabo de algo más de una semana de repetir este proceso, ¡ya está listo! Lore se había guardado unos cuantos nódulos secos para reactivarlos a la vez que yo, y ambas coincidimos en que el resultado son unos nódulos algo más compactos que antes de la deshidratación, menos gelatinosos. Pero la leche kefirizada sí está perfectamente.

   La cantidad que veis en esta foto, es como una cucharada grande, y en 24 horas, convierte la leche (en este caso yo uso semidesnatada) en un rico "yogurt". 

    Colocamos los nódulos en un recipiente de cristal o plástico con tapa, y añadimos la leche. Tiene que quedar al menos 1/3 del recipiente con aire, por los gases debidos a la fermentación. Pasadas de 24 a 30 horas, colamos y volvemos a repetir el proceso con más leche. La leche Kefirizada se puede guardar unos días en la nevera, pero el recipiente con los nódulos debe guardarse a temperatura ambiente.

   A mi me gusta tomarlo tal cual, sin azúcar, pero he de reconocer que al principio cuesta un poco acostumbrase al sabor, ya que estamos acostumbrados al sabor del yogurt y esto no es igual.


   También podemos usarlo para ensaladas, hacer queso, o un rico batido fresas como me hice yo ayer, ¡que bueno!

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