Que ilusión participar en el calendario de Navidad que cada año organiza Noema. Yo soy el día 21, ¡ya no queda nada para Navidades! Así que lo primero dar la bienvenida a todos los que llegueis nuevos, y saludar a los conocidos.
Ya estoy de vacaciones, disfrutando de Getxo que me recibe lluvioso para que me vaya acostumbrando, pero os traigo una costumbre que me ha gustado mucho de Viena: Los mercadillos de Navidad. Igual que el resto de Austria y Alemania, al acercarse las fechas Navideñas, Viena se llena de mercadillos. Los hay más tradicionales, más turísticos... Pero en todos ellos ves a grupos de austriacos reunidos para disfrutar de un Glühwein (vino caliente) o en Viena más típico aún, un Punsch.
Sería algo parecido a irse de cañas, pero aquí lo reservan para Navidad. Y el Glühwein, o lo detestas, o te engancha. Y a mi me ha enganchado. Algunos llevan mucho clavo, y entonces no me gustan tanto, pero me decanto por un Punsch, mucho más dulce, y listo. Como entona el cuerpo... al principio calienta las manos, y luego ya no te enteras del frío.
Y por supuesto adornos, bolas, galletas, más adornos. Y mucha artesanía también: gorros, guantes, velas, jabones, figuras... Los mercados navideños en sí son preciosos, sobretodo los primeros días que estaban nevados, pero para mí, lo más entrañable, calentarse con una buena taza de vino caliente.
El algunos mercadillos hay también puestos de comida, pero no es lo más típico, en todo caso unas tostas frías, o dulces, para asentar el estómago... y seguir bebiendo. La mayoría de las fotos que veis son del mercadillo del Rathaus, el ayuntamiento, que es el más grande y turístico, y el que menos gusta a los vieneses. Son de la visita que nos hicieron mis padres, que han sido los más rápidos en venir a vernos.
Y aquí va la receta, para que vosotros también podáis brindar estas navidades. Lo he hecho con vino de Rioja, que como es más fuerte, lo he diluido en la misma cantidad de agua. Si tenéis un vino más suave, podéis poner menos agua. Y las especias, al gusto. Como os he comentado, a mi no me gusta el clavo, pero podéis ponerle todo el que queráis.
Ingredientes:
- 1 botella de vino tinto (750ml)
- 3 vasos de agua
- La peladura de media naranja
- Especias: 1 rama de canela, 1 anís estrellado, 1 trozo de jengibre, 1 clavo de olor...
- 2 cucharadas de azúcar
Preparación:
En una cazuela ponemos a fuego medio todos los ingredientes menos el azúcar. Sin que llegue a hervir (esto es importante) lo dejamos a fuego medio unos 30 minutos.
Pasado este tiempo, lo colamos y añadimos el azúcar, y dejamos cocinar otros 5 minutos.
Servimos muy muy caliente, siempre en buena compañia y en tazas de barro o cerámica.
Prost!