En mi empeño por comer menos carne, sigo experimentando con productos nuevos. Esta vez ha sido el turno de la soja texturizada o la proteína de soja.
Lo llaman carne vegetal, sustituto de la carne picada "con la misma textura y muy buen sabor"... en mi opinión con este tipo de tonterías sólo se logra rechazo a estos productos vegetarianos. Si alguien lo come pensando que le va a saber a ternera... facilmente no querrá volver a verlo en la vida. No se parece ni en textura, ni en sabor, ni en color... Si alguien es vegetariano, ¿Por que va a querer comer algo que imita a la carne pero no se le parece? En mi opinión estos productos son sin más una alternativa diferente. Como puede pasar con el tofu o el seitán. No hay que hacer comparaciones tontas.
Volviendo al experimento de hoy, el resultado nos gustó bastante. Sin esperar que nos recuerde a la carne (cosa que no pretendíamos en ningún momento), la soja texturizada nos puede servir para rellenar verduras, preparar salsas... dicen que está muy rica como hamburguesas vegetales, creo que lo probaré también dentro de poco.
Sobre sus bondades... si buscas en Internet Proteína de soja o Soja texturizada, hay de todo. Desde los milagros casi mágicos que se atribuyen a los alimentos de soja, hasta efectos adversos que llegan a extremos como la esterlidad en los hombres. Sinceramente, no pienso comer tanta soja como para que tenga efectos positivos ni negativos en mi salud... así que dejemos este capítulo aparte.
Al igual que otros productos de soja, la soja texturizada no tiene prácticamente sabor, aunque sí que sabe un poco, como a cereales. La textura es un poco gomosa, pero mezclada con verduras da consistencia al relleno de las berenjenas, en este caso. Además, como siempre que preparo berenjenas rellenas, hice relleno de más, que congelé y usé otro día como salsa para pasta, y estaba buenísimo. Este relleno extra también nos puede servir para rellenar otra verdura, o para gratinar con un poco de queso por encima... ¡Vivan los tuppers de fondo de congelador!
La receta que he usado es más o menos como preparo siempre las berenjenas, pero sustituyendo la carne por soja texturizada, hidratándola previamente. Antes las hacía con una bechamel suave, pero ahora por ahorrarle unas cuantas calorías las preparo sólo con tomate y nos saben riquísimas.