Esta es la última receta que tenía pendiente de enseñaros de la
fiesta Bereber que organizaron mis amigos Ana y Jorge. Empanadillas de queso feta, mucho cilantro fresco y un toque picante. Tuvieron mucho éxito, a pesar de que el relleno había decidio salir a campar a sus anchas mientras estaba en el horno! Estaban muy ricas, así que decidí que las repetiría para llevarlas al
VII Tapas&Blogs, que celebramos este pasado sábado.
Esta vez, el encuentro consistía en juntarnos todos en el parque Dehesa de la Villa, llevando cada uno algo para picar. Me apetecía mucho que mi aportación fueran estas empanadillas, pero me parecían un poco grandes, teniendo en cuenta que allí tendríamos muchas cosas para probar. Y justo el día de antes, Mikel, antes
Ondakin, ahora
El Comidista, nos presenta estos estupendos
triángulos de pasta filo rellenos de queso feta. ¡Ya tenía delante de mí la solución a mi dilema!
De manera que os presento las dos opciones, para que hagais aquella que más os guste:
- Las empanadillas, con mucho más relleno, y por tanto, mucho más sabor. Pero más grandes.
- Los triángulos: más vistosos, de bocado prácticamente. El sabor se aprecia mucho menos, pero están riquísimos igualmente. La masa, más ligera, pero teniendo en cuenta el relleno no creo que importe mucho...
Me ha gustado tanto esta receta, y le he hecho mía tan rápido que casi se me olvida contaros que la original la saqué del blog
El aroma de Idania.
Además aprovecho esta receta para mandarla al HEMC de este mes, cuyo tema es "delicias para fiestas". ¿No direis que no da de sí una receta, verdad?
Ingredientes:
- 300g de queso feta
- 1 cebolleta pequeña (para el Tapas&Blogs se me olvidó ponerla)
- 10g de cilantro (como 1/4 de paquetito de los que venden en el super)
- 2 cayenas
- 2 paquetes de obleas de empanadillas pequeñas. No usaremos todas, sobrará como medio paquete.
- O bien: 1 rollo de láminas de pasta filo
- Mantequilla (si usamos pasta filo)
- Aceite de oliva virgen extra
Preparación:
En un bol, desmigamos con un tenedor o con las manos el queso feta bien escurrido. Picamos muy finito la cebolla y el cilantro y lo mezclamos todo bien. Con los dedos, trituramos completamente las cayenas y mezclamos. Podemos añadir un chorrito de aceite de oliva para lograr una pasta más suave, pero poquito.
Si vamos a hacer empanadillas, ya sabemos como se hacen. Las rellenamos como siempre y horneamos a 200º unos 20 minutos, hasta que estén doradas.
La pasta filo nos dará algo más de trabajo, pero no mucho. No la había trabajado nunca y me ha parecido muy cómodo y entretenido.
Limpiamos la superficie de trabajo y extendemos una lámina de masa. Las otras tenemos que cubrirlas con un trapo húmedo o volver a enrollarlas, meterlas en su paquete y guardar en la nevera, para que no se sequen.
Derretimos un par de cucharadas de mantequilla en el microondas. Cortamos la lámina en tiras de unos 5cm. A mi me salía como para hacer 6 tiras por lámina. Una a una, pincelamos con mantequilla la tira (para que se pegue sobre sí misma al doblarlo), colocamos una cucharadita de relleno en un extremos y doblamos en diagonal ese extremos, haciendo un triángulo. Aplastamos un poquito para que el relleno se reparta bien y seguimos haciendo los pliegues tal y cómo nos "manda" el triángulo. Como se que seguramente me he explicado fatal, os enseño una foto para que lo entendais. Ojo, es importante hacer las tiras una a una, para que no se seque la mantequilla. Cuando terminemos de enrollarlo, tenemos que aplastar un poquito los extremos de los triángulos, para evitar que se salga el relleno en el horno.
Colocamos en una bandeja con papel de horno y horneamos a 200º durante 15 o 20 minutos, hasta que tengan un bonito color dorado.
Con cualquiera de las dos preparaciones, dejamos enfriar sobre una rejilla. Perfectas para comer frías (no de la nevera, claro, se humedecerían) aunque templaditas estás... mmmhhh!
Os tengo que contar lo bien que lo pasamos en el Tapas&Blogs... ¡pero se merece un post para ello solo! Así que os tocará esperar a la siguiente entrada.