lunes, 7 de febrero de 2011

Hamburguesa de pollo


   En casa nos gustan mucho las hamburguesas. Pero las de verdad: con un buen, pan, carne de verdad... hace unos días nos tomamos una pedazo de cena con unas hamburguesas tremendas. Pero no se por qué razón, los paquetes de pan de hamburguesas los hacen familiares: de seis en seis.

   Así que nos sobraban algunos bollitos de hamburguesa, había unas pechugas de pollo en la nevera que me parecían de lo más aburridas... así que me puse a improvisar y surgieron estas hamburguesas de pollo: diferentes a lo habitual, pero también muy buenas.

   En este caso el pinche se mostró más rehacio de lo habitual. Eso de picar el pollo y empezar a añadirle cosas raras no le parecía muy buena idea. Pero hay que decir que al final dió su visto bueno. Aunque sigue prefirendo las hamburguesas de carne (yo también), estas de pollo le gustaron bastante. Probaré a hacer la misma mezcla pero en forma de albóndigas, con alguna salsa suave de acompañamiento. Ya os contaré. De momento, os cuento cómo las hice.

Ingredientes:
   - 250g de pechuga de pollo
   - 1/4 cebolla
   - 1/2 diente de ajo
   - Un trocito de jengibre fresco rallado
   - 2 cucharadas de pan rallado
   - 1 cucharada de salsa de soja
   - Harina para el exterior
   - Aceite de oliva
   - Los ingredientes habituales para montar la hamburguesa: pan, queso, lechuga, tomate, etc...


Preparación:
   En la picadora, ponemos las pechugas de pollo en dados, la cebolla, el ajo, el jengibre rallado, y la salsa de soja. No será necesario añadir sal, ya que lleva la salsa de soja, que es muy salada.


   Trituramos hasta lograr una pasta homogénea, y añadimos un par de cucharadas de pan rallado para que sea menos pegajosa.

   Formamos dos bolas grandes con la mezcla de la carne picada y las pasamos por harina para poder manejarlas. Las aplastamos y las hacemos a la plancha, con cuidado de que queden bien cocinadas por dentro.


   Yo al darles la vuelta en la sartén les puse una loncha de queso para que se funda. Era queso tipo Edam, pero por el sabor, le habría ido muy bien un par de trozos de queso brie.


   Montamos la hamburguesa como más nos guste... ¡y a disfrutar!

miércoles, 2 de febrero de 2011

Pollo Tandoori al horno


   Como sabéis, algunas de mis recetas no son más que simplificaciones de más elaboradas, forma de disfrutar de sabores diferentes sin complicarme mucho la vida. Es el caso de este pollo tandoori. La receta original, que parece ser que proviene de Inglaterra en vez de ser de India, es una especie de curry de pollo troceado. Y está riquísimo. 

   Pero hoy toca, como os decía, no complicarse la vida. Os he hablado alguna vez de las especias del Naschmarkt, cuando hice las brochetas al Ras el Hanout. Pues bien, en la misma tanda, compré también un paquete de Tandoori Masala que se me antojó, además de alguna otra cosita que fue el premio del cumpleblog y que podéis ver en el blog de Ana, la cocina de Bétulo. Y el otro día tenía unos muslos de pollo y pocas ganas de cocinar, así que de ahí salió la receta que os traigo hoy. 

   Lo acompañmos con un poco de arroz salvaje frito, que es crujiente y tostado. Sorprendente, tanto de sabor como de textura, no dejéis de probarlo. 

   Poco a poco sigo probando recetillas austriacas, como el Liptauer que he publicado en I Love Tapas, que estaba riquísimo, pero entre visitas, viajes, proyectos y demás ¡casi no tengo tiempo! Paciencia y pronto veréis alguna cosa rica típica de aquí... 


Ingredientes:
   - 2 muslos de pollo
   - 1 yogurt natural cremoso, tipo griego
   - Mezcla de especias Tandoori masala
   - Sal

Preparación:
   Lo primero que tenemos que hacer es pelar los muslos de pollo para que luego se impregnen bien con la marinada. También podemos hacerle algunos cortes profundos en las partes más gruesas de la carne para que penetre mejor. Lo salamos. 

   Mezclamos bien el yogurt con dos cucharadas de la mezcla de especias y untamos bien el pollo con esta crema. Ponemos todo el yogurt, de forma que quede el pollo bien bañado, y dejamos reposar el la nevera unos dos horas como mínimo, aunque mejor aún si es durante toda la noche.


   Precalentamos el horno a 180º. Sacamos el pollo de la salsa sin escurrirlo demasiado y lo colocamos sobre una fuente de horno. Horneamos durante una hora y cuarto, para que quede bastante seco, dándole la vuelta a los muslos cada 15 minutos, para que se haga bien por todas partes. Las dos primeras veces que le he dado la vuelta (minuto 15 y minuto 30) lo he vuelto a imprengar con una buena cantidad de yogurt por la cara que quedaba arriba para que no se secara demasiado y cogiera más sabor. Las dos últimas vueltas las he dejado tal cual para que quedara crujiente.

   El resultado es un pollo asado con un intenso sabor a especias, que no queda seco gracias a que lo hemos marinado durante un buen tiempo. 

martes, 25 de enero de 2011

Concurso de recetas Anita Cocinitas y Mumumío


   Después de toda la noche nevando amanece un día frío pero soleado en Viena. El día perfecto para abrigarse bien, salir a pasear por la nieve, y al volver a casa, comer una sopa muy muy caliente...

   Me encanta el invierno, y me encanta la comida de invierno: las verduras de temporada, las legumbres bien calientes, las sopas y cremas... 

   Por eso, y para celebrar que hoy hemos llegado a los 300 seguidores, junto a la colaboración de Mumumío, hemos decidido organizar un concurso de recetas. El tema no podía ser otro: RECETAS DE INVIERNO.

   ¿Como definimos recetas de invierno? Ahí es donde tiene que entrar tu imaginación: recetas cálidas, calentitas, que calienten cuerpo y alma, que traigan recuerdos de chimeneas encendidas, o el aroma del puchero de la abuela... 

   Los premios vienen de la mano de Mumumío. Como sabéis, hace un tiempo que estoy colaborando en su blog, y la verdad es que me encanta el trabajo que están haciendo. Mumumío es una guía online de venta de alimentos a través de internet: en su página web puedes encontrar un montón de productos Gourmet. Pero en el significado más amplio de la palabra. Un producto gourmet no es sólo aquel selecto (y caro, generalmente) difícil de conseguir, sino que podemos considerar gourmet todo aquel alimento que nos traiga los sabores más tradicionales, productos de gran calidad, muchos de ellos directamente del productor (con el consiguiente ahorro que supone no haber intermediarios), productos que por lejanía, por ser de una zona concreta, o por nuestro día a día nos cuesta mucho conseguir...

   No dejéis de pasar por su página web, seguro que se os hace la boca agua...

   Y volviendo al concurso... ¿Como participar? Tan sólo tienes que publicar la receta para el concurso en tu blog, incluyendo un link a este post y otro a la página web de Mumumío, junto al logo del concurso, y mandarme un correo avisándome de tu participación. También puedes dejar un comentario aquí para que todo el mundo pueda ver tu receta (aunque posteriormente crearemos un resumen y un pequeño recetario con todas las recetas participantes). Se pueden publicar hasta 2 recetas por blog. Por favor, pásate a leer las bases del concurso aquí. Editado: Por favor, no olvidéis mandar un mail con vuestro link y los datos personales a concursoanita@gmail.com!!

   Habrá dos premios, consistentes en una tarjeta regalo para comprar en Mumumío por valor de 30€. 

      * Un premio a la mejor receta
      * Un premio a la mejor fotografía del plato

   Animáos a participar, tenéis hasta el día 27 de febrero para mandarnos vuestras mejores sugerencias.

miércoles, 19 de enero de 2011

Bacalao al "Club Ranero" (y truco para hacer el pil-pil)


   En mi casa las comidas de Navidad y fin de año son extensibles al fin de semana siguiente, y más si como este año el domingo es el día siguiente a navidad: comilona los 3 días. Y nosotros encantados. Así somos, no nos cansamos de comer bien. Y yo, menos aún si es pescado, que tanto lo echo de menos en Viena.

   Y este plato, Bacalao al "Club Ranero" fue el que comimos el día 26 en casa. El nombre del plato, según he encontrado aquí, surgió al añadir verduras a un bacalao al pil-pil para que cundiera más para una comida de un club de jugadores de rana.  El caso es que se trata de un plato tradicional de la cocina vasca, y que, aunque algo elaborado, sobretodo por el pil-pil, merece muchísimo la pena. 

   Si os acordáis, fue uno de los platos que hicimos en la comida familiar que organizamos antes de marcharnos a Viena, pero en ese caso como eramos muchos a comer lo compramos hecho.

   Además, os voy a contar un truco para hacer el pil-pil. Así se hace rapidísimo y muy fácil, y nos evitamos las agujetas de menear la cazuela, sobretodo si es muy grande. Ya nadie puede negarse a hacer un rico bacalao al pil-pil por resultar muy complicado.

   Los ingredientes que pongo aquí son para 4 personas, pero como veis en la foto, en casa hicimos mucha más cantidad.

Ingredientes: 
   - 1 buena tajada de bacalao en salazón, bien gruesa
   - 1 calabacín
   - 1 pimiento rojo
   - 1 pimiento verde
   - 2 tomates
   - 1 cebolla
   - Aceite de oliva, en gran cantidad
   - Sal

Preparación:
   El primer paso es desalar el bacalao. Colocamos la tajada en abundante agua, que quede muy bien cubierta. Lo normal es tenerlo unas 48 horas, cambiandole el agua de vez en cuando, unas tres veces en total. Para esta ocasión, como las tajadas eran muy hermosas, y al ser tanta cantidad, estuvo en agua tres días, cambiándole el agua unas 6 veces. Y aún así estaba alegre de sal, imaginaos el tamaño del bacalao.

   Con las verduras bien picadas, hacemos un pisto. Si las troceamos muy pequeñas, además de hacerse más rápido, se integrarán mejor con la salsa, pero esto es cuestión de gustos. No le vamos a añadir patata ni huevo, tan sólo el calabacín, la cebolla, los pimientos y el tomate (que añadiremos más tarde), las cocinamos en una cazuela con un chorro de aceite y una pizca de sal, a fuego medio, una media hora por lo menos. El tomate pelado lo añadimos a mitad de la cocción. Para que se hagan las verduras, es mejor tener la cazuela tapada, pero al final deberemos destaparla un rato para que se reduzca el caldo casi por completo. 

   Cortamos el bacalao en tajadas individuales, y en una cazuela ancha, donde ocupen casi toda la superficie pero separadas, las cubrimos con aceite. Las freímos unos minutos por cada lado, a fuego no muy fuerte y apartamos del fuego. Retiramos el bacalao, conservando el aceite, y utilizamos otro recipiente ancho para hacer el pil-pil.


   Añadimos la mitad del aceite de freír el bacalao aún templado a la nueva cazuela. Utilizamos un colador pequeño, como el que usaríamos para colar la leche, de rejilla. Sumergimos el culo del mismo en el aceite y lo vamos meneando con movimientos pequeños pero firmes, hasta que veamos que comienza a engordar. Vamos moviendolo por todo el aceite hasta conseguir el pil-pil: una crema blanca más o menos espesa. Una vez engordado el aceite que teníamos, vamos añadiendo el resto del que hemos utilizado para freir el bacalao, y repitiendo los movimientos del colador, hasta completar todo el aceite y lograr el espesor que queramos en la salsa.

   Así conseguiremos hacer el pil-pil con muchísimo menos esfuerzo que moviendo la cazuela con el bacalao incorporado. Al quedarse las proteínas del pescado en el aceite, esto ya es suficiente para que éste engorde y se convierta en la rica salsa tan auténticamente vizcaína. Para nuestro plato "Club Ranero" no nos interesa un pil-pil muy gordo, pero esto también va en gustos. Tan sólo es cuestión de trabajar más el aceite y seguirá engordando.

   Colocamos la salsa en la cazuela del principio y volvemos a colocar las tajadas, moviendo un poco para que queden cubiertas, y a la hora de servir, la calentamos a fuego suave, sin que llegue a hervir.


   Se puede servir poniendo en la propia cazuela el pisto sobre el bacalao, como vemos en la foto, o directamente en el plato el bacalao con su pil-pil y acompañado del pisto. O una cama de pisto sobre la que colocamos el pescado... Lo importante es la mezcla de sabores en nuestro paladar... 

   Que conste que esta vez en mérito no es mío, sino de mi abuela, pero no quería dejar de enseñaroslo. Era además la primera vez que probaba a hacer el pil-pil con el truco que os he enseñado, y ha quedado encantada. Y es que la mano de las abuelas...

   

viernes, 14 de enero de 2011

Berenjenas asadas con yogurt y granada


   Hay platos que según ves la foto o lees la receta, directamente te enamoran. Eso es lo que me pasó a mi cuando vi esta receta en La Flor del Calabacín. Ella está pasando una época muy dura, así que desde aqui le quiero mandar un abrazo muy fuerte.

   Pero cuando probé estas berenjenas asadas, con la crema de yogurt y el toque de ajo, y el punto dulce que le da la granada, casi me caigo de espaldas: me esperaba que estuviera bueno, pero no tanto. Un plato bonito, templado, sabroso... ¡no podía parar de comer! Además es ligero, perfecto para estas fechas post-comilonas en las que nos encontramos.

   La receta original es con yogurt griego. Yo lo hice con un yogurt normal de los que encuentro en el super en Viena, que son menos ácidos y más cremosos que los que estamos acostumbrados allí, pero os traigo la receta tal cual la leí ya que esta es la única variación que hice.


   Espero que la disfruteis, y que os guste tanto como a mi.

Ingredientes:
   - 2 berenjenas
   - 200ml de yogurt griego (u otro tipo de yogurt cremoso)
   - 1/2 granada
   - 1 diente de ajo
   - Tomillo
   - Aceite de oliva virgen extra
   - Sal

Preparación:
   Lavamos las berenjenas y las cortamos a lo largo. Las ponemos sobre una bandeja de horno y hacemos cortes diagonales en uno y otro sentido, de forma que queden en forma de diamantes. Las rociamos con un poco de aceite de oliva, sal y tomillo y las horneamos durante 40 minutos a 200º.

   Mientras, preparamos la salsa de yogurt: lo mezclamos con 1 cucharada y media de aceite, una pizca de sal y el diente de ajo machacado, y dejamos reposar.

   A la hora de servir las berenjenas, les colocamos por encima la salsa de yogurt y la granada, y espolvoreamos con un poco más de tomillo. Yo lo tomé del tiempo, tal y como recomendaba la receta original, pero templado poco después de salir del horno tiene que estar buenísimo también, la próxima vez probaré así.

lunes, 10 de enero de 2011

Langostinos al limón - receta de Tina


   Ayer volvimos a Viena después de tres semanas de vacaciones, que como veis se han dejado notar en el blog. Han sido tres semanas de desconexión, comer mucho, cocinar poco, retomar fuerzas, hacer mil planes, y recargar pilas para empezar este año nuevo con muchas ganas y muchos proyectos. 

   Estos langostinos los prepara la abuela de mi pinche y están buenísimos. Por un error de "logística" preparamos el plato con langostinos cocidos, cuando lo ideal es que sean crudos, pero así veis como no hay problema en hacerlos con ellos cocidos. La salsa tiene más sabor si se cuecen las cabezas crudas, pero aún así está buenísima, no hay manera de dejar de mojar pan.

   Cámara en mano hice un reportaje a Tina en la Cocina (por supuesto es un guiño a Anita Cocinitas) que creo que está deseando ver. La decoración del plato corrió a cargo de Centenera Cocinera, que al día siguiente nos preparó un arroz negro fantástico, pero del que no hubo reportaje. Pendiente queda para la próxima visita.

   Espero que hayáis disfrutado mucho de las fiestas y que el 2011 esté lleno de proyectos y novedades para todos. Y que no hayáis acabado hasta las narices de langostinos, porque esta receta está buenísima...

Ingredientes: 
   - 24 langostinos crudos (o cocidos)
   - 4 dientes de ajo pelados
   - 1 ramillete de perejil
   - Zumo de 1 limón grande
   - Sal, aceite de oliva


Preparación:

  Lo primero que tenemos que hacer es pelar los langostinos (dejando la puntita de la cola para cogerlos del plato) y reservarlos. En una sartén grande colocamos todas las pieles y las cabezas junto a un vaso grande de agua y una pizca de sal y cocemos 10 minutos a fuego medio.

   Una vez cocinado, lo pasamos todo a un vaso de la batidora y lo trituramos unos 5 minutos, hasta que quede prácticamente una crema fina. 


   En la misma sartén grande de antes, con un buen chorro de aceite, doramos los ajos muy picaditos. Cuando empiecen a tomar color, añadimos el perejil muy picado también y salteamos 1 minuto. A continuación añadimos el zumo de limón y 1/2 vaso de agua y cocemos a fuego suave 2 minutos. 

   Sin retirar del fuego, es el momento de añadir la crema que ha resultado de triturar las pieles de los langostinos. Para ello nos ayudamos de un colador de malla fina (mejor si es más grande que el que se ve en la foto, es mas fácil así) y un mazo de mortero. Podemos añadirle una cucharada del caldo que tenemos en la sartén para que resulte más sencillo. Colocamos un par de cucharadas de la crema en el colador y con ayuda del mazo, vamos apretándolo contra él hasta que quede seco. Lo desechamos y repetimos la operación poco a poco con toda la crema. 


   Mezclamos bien y dejamos cocer otro minuto. Probamos de sal y si fuera necesario, rectificamos. Tan sólo queda añadir los langostinos. Si como en nuestro caso son cocidos, los añadimos, mezclamos y retiramos del fuego. Si son crudos (mucho mejor) los dejamos cocinar a fuego medio un par de minutos, pero no más, para que terminen de hacerse con su propio calor.

   Podemos decorarlos con unas rodajas muy finas de limón, y están perfectos fríos, no es necesario recalentar el plato ni servirlo recién hecho, por lo que son estupendos para una comida en la que no queremos que todo sea de última hora. ¡Que los disfrutéis, y cuidado con el pan!


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