Buscaba una sopa un poco especial, porque estoy griposa y caprichosa... y me acordé de esta de
Mikel, de Ondakin que tenía fichada hace tiempo. La he hecho tan cual indica él, pero sin clavo, porque no tenía.
Está simplemente espectacular. Teneis que probarla...
Ingredientes:
- 1/2 kilo de zanahorias
- 1 cebolla grande
- 1 tallo de apio
- 1 patata grande
- 1/2 litro de caldo de pollo o de verduras
- 2 cucharadas de zumo de naranja
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharada de miel
- 2 yogures griegos
- 1 cucharada de comino en grano
- 1 pizca de canela, 1 pizca de clavo molido (yo no le he puesto), 1 pizca de nuez moscada
- Aceite de oliva, sal y pimienta
Preparación:
Picamos la cebolla en cachitos y ponemos a pochar durante 5 minutos en una cazuela con un chorrito de aceite.
Añadimos la zanahoria en rodajas pequeñas y el apio en trozos, salamos y rehogamos otros 10 minutos. Pasado este tiempo, añadimos la patata pelada y troceada, y el caldo y cocemos durante 30 minutos.
Trituramos con la batidora hasta tener una crema homogenea. Dice Mikel que hasta aquí podemos tenerla preparada con antelación.
Mientras se hace la sopa, tostamos el comino. Lo hacemos a fuego suave, para que suelte todo el aroma, unos 5 minutos. Después lo tenemos que machacar en el mortero hasta hacer polvo.
En la crema caliente, añadimos la miel, los zumos y una pizca de las especias (canela, nuez moscada y clavo).
Servimos en platos individuales con una buena cucharada de yogurt ligeramente batido y con el comino espolvoreado por encima.